martes, 30 de septiembre de 2014

Más de la mitad de los animales salvajes que existían en la Tierra hace 40 años ha desaparecido, y la mayoría de estas pérdidas ha ocurrido en las áreas tropicales de Latinoamérica, según el último informe "Planeta Vivo" del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).

El Carabobeño 30 septiembre 2014

Más de la mitad de fauna salvaje que existía hace 40 años ha desaparecido

Las especies están clasificadas en el Índice Planeta Vivo. (Foto Archivo/El Carabobeño)
EFE
Más de la mitad de los animales salvajes que existían en la Tierra hace 40 años ha desaparecido, y la mayoría de estas pérdidas ha ocurrido en las áreas tropicales de Latinoamérica, según el último informe "Planeta Vivo" del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).
Bajo el título "Especies y Espacios, Personas y Lugares", el informe -la décima edición de este estudio bienal- recoge las investigaciones realizadas sobre el destino de 10.000 especies de vertebrados de 1970 a 2010.
Las especies están clasificadas en el Índice Planeta Vivo, un registro mantenido por la Sociedad Zoológica de Londres.
Asimismo, el informe mide la huella ecológica de la humanidad en el Planeta elaborada por la Global Footprint Network.
La principal conclusión del estudio es que las poblaciones de peces, aves, mamíferos, anfibios y reptiles ha decaído en un 52 por ciento desde 1970.
Las especies de agua dulce han sufrido un declive del 76 por ciento, en una pérdida que dobla las padecidas por especies marinas y terrestres.
La mayoría de las pérdidas globales proviene de las regiones tropicales de América Latina.
El Índice Planeta Vivo para la región neotropical -que coincide con el territorio de Latinoamérica- muestra un dramático y continuo declive de las poblaciones de fauna salvaje, con una pérdida media del 83 por ciento de las especies desde 1970.
"Esta es la caída regional más profunda, y destaca la intensa presión a la que están sometidas las especies tropicales de América Latina", señaló a Efe Richard McLellan.
El experto del Fondo explicó este declive por una serie de razones, que incluyen "las amenazas típicas", como la explotación de las especies, la degradación de la tierra y el agua, la pérdida de hábitats y el cambio climático.
Unos factores que, sin embargo, en el informe de este año se ven acentuados porque se han mejorado los sistemas de recolección de datos y porque se ha obtenido más y mejor información procedente de América Latina.
"Dicho esto, hay que dejar claro que el principal factor es la presión en el ecosistema llevada a cabo por la acción humana", afirmó en rueda de prensa Marco Lambertini, director general de WWF.
Lambertini señaló, además, que hasta hace pocas décadas, el territorio latinoamericano estaba casi virgen con respecto a otras áreas tropicales del mundo, que habían sido explotadas intensamente desde hacía mucho más tiempo.
"El hecho de que estuvieron menos afectadas ha provocado que cuando se ha hecho presión sobre ellas las consecuencias han sido mucho más notorias, y el declive de las especies es más intenso que en otras áreas donde la explotación ha sido más sostenida en el tiempo", agregó Lambertini.
De hecho, en general en toda la Tierra, el mayor peligro para la fauna es la degradación y la pérdida del hábitat natural de los animales causada por la acción humana.
La pesca y la caza son amenazas "significativas", señala el informe, mientras que el cambio climático se ha convertido en "crecientemente preocupante", con las primeras constataciones de que "el cambio climático es ya responsable de la extinción de algunas especies".
Por otra parte, el informe destaca que lo que la humanidad demanda al Planeta es más del doble de lo que la naturaleza puede renovar.
"Estamos cortando madera más rápido de lo que los árboles pueden crecer, usando agua dulce más rápido de lo que los acuíferos subterráneos se llenan, y lanzando CO2 a la atmósfera más rápido de lo que se puede absorber".
De hecho, se calcula que haría falta una Tierra y media para producir los recursos necesarios para equilibrar la huella ecológica de la humanidad.
El informe también destaca que la huella ecológica es cinco veces mayor en los países desarrollados que en las naciones en desarrollo, y recuerdan que se ha demostrado que se pueden elevar los niveles de vida de la población y restringir al mismo tiempo la explotación de los recursos naturales.
Los diez países con una mayor huella ecológica son Kuwait; Catar; Emiratos Árabes Unidos; Dinamarca; Bélgica; Trinidad y Tobago; Singapur; Estados Unidos; Bahrein y Suecia.
Ante esta situación, Lambertini dijo que la única solución pasa por "consumir y producir de forma más sostenible", y fijarse no sólo el lado conservacionista sino también "las oportunidades económicas" de un desarrollo distinto.
"La biodiversidad es una parte crucial de nuestro sistema de vida en la Tierra, y el barómetro de lo que hacemos a este Planeta, el único hogar que tenemos. Necesitamos urgentemente una acción global de todos los sectores de la sociedad para construir un futuro más sostenible", concluyó Lambertini.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Un grupo de geofísicos mexicanos estudiará con técnicas tomográficas las profundidades del sitio arqueológico de Chichén Itzá, una de las Nuevas Siete Maravillas del mundo moderno, en busca de una hipotética "cápsula del tiempo" que los mayas habrían dejado como ofrenda inicial de su construcción.

El Carabobeño 27 septiembre 2014

Tras la pista del esplendor maya en las entrañas de Chichen Itzá

La pirámide de Kukulkán será sometida a una tomografía eléctrica. (Foto Archivo)
EFE
Un grupo de geofísicos mexicanos estudiará con técnicas tomográficas las profundidades del sitio arqueológico de Chichén Itzá, una de las Nuevas Siete Maravillas del mundo moderno, en busca de una hipotética "cápsula del tiempo" que los mayas habrían dejado como ofrenda inicial de su construcción.
La pirámide de Kukulkán o El Castillo será sometida a una tomografía eléctrica tridimensional para buscar túneles, cámaras y elementos de interés arqueológico, confirmó hoy a Efe René Chávez, geofísico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
"Antes de construir, se colocaba una ofrenda relacionada con la construcción inicial debajo de la pirámide, en alguna parte de la superficie; era como una cápsula del tiempo, según explican los arqueólogos", indicó el experto.
El estudio durará dos semanas a partir del 5 de octubre y en el mismo participarán expertos del Instituto de Geofísica y de la Facultad de Ingeniería, ambas de la UNAM, y del Instituto Nacional de Antropología e Historia, informó la universidad, considerada la máxima casa de estudios del país.
En este caso, la pirámide será rodeada por un total de 96 electrodos de cobre que estarán interconectadas con casi un kilómetro de cable, directamente a un ordenador que generará una secuencia similar a la de una tomografía, explicó Chávez.
Después de semanas de recolectar datos comenzará el análisis para ofrecer resultados preliminares a partir de enero del 2015.
Existe el plan de hacer lo mismo tres meses después con el cuerpo de la pirámide de Chichén Itza, manifestó el científico.
La UNAM explicó, en un comunicado, que la tecnología a usarse no representa un riesgo para la pirámide y es similar a la que se ha utilizado en países de Europa para estudiar el subsuelo de algunas iglesias medievales.
En México, esta técnica ya permitió detectar en una época reciente los túneles que están debajo de la Catedral de Morelia, en el estado occidental de Michoacán, señaló la institución.
Cada uno de los electrodos transmite o mide el potencial eléctrico de un punto determinado y mediante una fórmula matemática podemos conocer lo que se llama resistividad de los materiales por debajo de la pirámide, lo que permite generar la imagen por contraste.
Chávez ya tiene antecedentes en este tipo de estudios desde finales de la década de 1980, cuando colaboró con un estudio de la Universidad Complutense de Madrid, donde actualmente se encuentra en un intercambio académico.
La institución detalló que unos 250 kilos de equipo se usarán en el estudio de la pirámide de Chichén Itzá.
La llamada tomografía eléctrica tridimensional permite generar una imagen del subsuelo mediante una tecnología no convencional desarrollada por los científicos mexicanos que está en proceso de patentar y que supone un nuevo uso a una herramienta comercial de exploración.
Para el estudio, se usará un aparato francés que los expertos mexicanos han programado para utilizarlo de una manera no convencional que les permitirá hacer el estudio de la pirámide.
La ciudad prehispánica de Chichén Itzá, fue el principal centro de la cultura maya en el llamado periodo clásico situado del 200 al 900 de nuestra era y la pirámide de Kukulkán o El Castillo.
En 2008 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y en 2007 fue escogida una de las Siete Nuevas Maravillas del mundo moderno.
Se estima que cada año recibe un millón de visitantes, que pueden acceder a un área de 47 hectáreas, aunque la zona protegida,que incluye la totalidad de los edificios monumentales de la ciudad, se extiende por 15 kilómetros cuadrados.

sábado, 27 de septiembre de 2014

In memoriam de la Dra. Henriqueta Peñalver creadora y Presidenta eterna de la Fundación "Lisandro Alvarado"

El Doctor Lisandro Alvarado

Mariano Picón Salas sobre Lisandro Alvarado

¿En qué país vivimos? debió preguntarse muchas veces en su agitada y nada fácil existencia el doctor Lisandro AI varado. Gran parte de su obra responde al anhelo de reunir, analizándolos, los más diversos y heterogéneos datos para el conocimiento venezolano; quiso ser simultáneamente lingüista, sociólogo, etnógrafo, crítico literario, Insinuador. Erudito andariego por todos los caminos del país, con memoria en que cabían diccionarios y curiosidad disparada hacia la más varia lección. Nacido en los días de la guerra federal, es adolescente bajo el largo cesarismo guzmancista, vive los días de júbilo civil que siguieron a la caída de Guzmán Blanco, viaja por Europa, regresa a la Venezuela demasiado empírica, folklórica y patriarcal de Joaquín Crespo; es testigo del histérico gobierno de Cipriano Castro y escribe sus últimos libros y termina de viejo cuando también envejece la dictadura de Juan Vicente Gómez. Esquivó los triunfos mundanos de otros de mis compañeros de generación entre los cuales el nombre mis ilustre fue el de José Gil Fortoul. A pesar de su renombre de sabio, su carácter excéntrico le fijó una muy peculiar situación en el mundo, y su vida llena de improntus y peregrinas anécdotas transcurre en cierta mediocridad material que no le afectaba mucho porque —como un estoico— se había podado de necesidades. A veces para observar sin que lo descubriesen, se vistió de hombre del pueblo, de soldado raso o de peón rural y colgaba su chinchorro de caminador en el árbol en que le sorprendió la noche. Sabía de plantas, animales, ensalmos yrecetas de brujo. Era inventor y paradójico- Su cultura clásica y moderna en múltiples lenguas y disciplinas, gustaba también de lanzarse a las mágicas vertientes del alma popular. Doctor por la Universidad de Caracas insurgía continuamente contra todo tabú social y convencionalismo académico.
Haciendo vida de estudiante en una pensión de Caraca y en un cuarto heteróclito que era pequeño laboratorio de Doctor Fausto, le conocí en su vejez, y nada le hubiera disgustado tanto como que se le tratase con formulario respeto. Estaba dispuesto a compartir con los estudiantes una copa de desenfadada cerveza juvenil, irse con nosotros de excursión y desaparecer, de pronto, del alegre convivio porque le dieron ganas de estirar más las piernas y escaparse por la carretera de Occidente. Sus libros, sus apuntes, sus colecciones arqueológicas y papeletas lingüísticas estaban diseminadas en los más varios sitios del país: en Barquisimeto, El Tocuyo, Guanare, Valencia, Barcelona. Aunque —como muchos hombres que soportaron la existencia nacional en días tan duros y toscos— debió cuidar su conducta con una que otra concesión cortesana, le agitaba siempre una confusa rebeldía interior contra todo lo estable y consagrado. Sabe gramática y se burla a veces de los gramáticos; es Doctor en Medicina y hace un día vejamen de la profesión médica. Con toda su sabiduría era como otros ilustres venezolanos (pienso en don Simón Rodríguez, en Samuel Darío Maldonado) un alma robinsónica que más allá de los cánones y convenciones de toda civilización buscaba un radicalismo antropológico y desnudaba al hombre para contemplarlo y definirlo en su intemperie existencial.
Su cultura —aparte de los oficiosos estudios médicos— era como un violento botín personal, ya que la Venezuela de su época no pudo suministrarle todos los instrumentos y las técnicas para su sed de conocimiento. Múltiples direcciones contrarias que, a veces, no alcanzan equilibrada conciliación en su espíritu. Salta de los Primeros principios de  Spencer o de los estudios  psiquiátricos  de Ferri a los versos latinos de Lucrecio. La vida, el hombre mismo —que ya se le está antojando bastante monstruoso— es su más  apremiante  perplejidad,  y  llega  desconfiar  de las ciencias demasiado clasificadas, divididas en provincias de conocimientos que escinden  y   desintegran   la  unidad vital.   Si el Dr. Ernst en su cátedra de Caracas no le hubiera enseñado los métodos del positivismo científico, él quizás se hubiera escapado a una explicación casi mágica del mundo, a una extraña doctrina oriental que sustituyera la lógica racionalista y analítica por la  comprensión  del "sentido". En  su discurso  de  ingreso  a  la  Academia  de la Historia parece adelantarse a una teoría de la cultura y de la psicología de los pueblos que se emparenta extrañamente con la de Keyserling, años antes de que los libros del pensador báltico se difundieran en lengua española. Y quizás su drama intelectual (porque la obra de Alvarado ofrece mucha materia fragmentaria) es la de un hombre que con descripciones de tipo positivista se aproxima a ciertos fenómenos de la cultura que pedían otros medios de captación. Este hijo devoto de la ciencia naturalística del siglo XIX siente a veces en la más extraña raíz de su ser un impulso insurgente contra los libros, los sistemas y clasificaciones que lo nutrieron; por esa —como botánica de Iinneo— aplicada a los más sutiles hechos del espíritu.
De muchacho conversé varias veces con Alvarado, y aun él apadrinó con humor y generosidad risueña algunas de las primeras páginas que salieron de mi pluma. Más que su prosa o su arte literario (había muchos escritores venezolanos que escribían con mayor gracia o dominio estilístico) me atraía en su personalidad el propio y profundo conflicto que traslucía su espíritu; ese querer "ver más allá" del dominio conocido y límite aparencial de las cosas; su "demonismo" revestido de extravagancia. Era posible en una charla con Alvarado pasar de lo materialista a lo esotérico. Otros escritores de aquella vieja generación, más claros y mejor realizados —como Gil Fortoul— escribieron una obra limpia e inteligible, clásica en el mejor sentido de la palabra, pero que no difería mucho de  la de cualquier hombre de fina cultura europea que se hubiera puesto a definir los fenómenos de mayor resalto en nuestro proceso social. Podría decirse de Gil Fortoul que interpretaba la historia venezolana con más lógica, coherencia e ironía que la que tuvo en la realidad. A algunos casi volterianos retratos de Gil Fortoul les faltan las sombras y el elemento pre-lógico e irracional que a veces fascinan a Alvarado. Ciertas sorpresas del alma mestiza, esa "gana" telúrica que definió tan bien Keyserling en susMeditaciones suramericanas, se presentían en las charlas de Alvarado. En esos coloquios casi entrecortados de refunfuños, alusiones y silencios (tan diferente a la perfecta conversación de hombre de club de Gil Fortoul), se perfilaban en toda su desnudez y horror algunos trágicos momentos de la vida venezolana. Y el amor de Alvarado por esta tierra que había visto padecer y desangrarse inútilmente, no era como el de Gil Fortoul el goethiano amor de "hacer claro lo obscuro", sino un "Credo quiaabsurdum" existencial. De semejante raíz del ser procede, acaso, la tendencia de su carácter a disminuirse y opacarse y confundirse en el traje y la apostura en sus nómadas andanzas por el interior de Venezuela, con el más desvalido Juan Bimba.
En el tiempo de Alvarado no había una Universidad venezolana que pudiera aprovechar y encauzar todos los atisbos y direcciones que bullían en su mente vagarosa por las disciplinas más dispares. En cualquiera de las ramas del conocimiento que cultivó como hombre escotero, perdido en una comarca de prejuicios o de tosca ignorancia, habría realizado una labor coherente y magnífica si las universidades de entonces hubieran comprendido que era mayor ciencia analizar la lengua y modos de vida de los últimos indios caribes o los movimientos de las masas populares venezolanas en el siglo XIX que la monótona glosa a los artículos del Código Civil o la repetición memórica de la Anatomía de Testut en que parecía agotarse la didáctica universitaria de nuestro país, hasta hace pocas décadas. Y hombre solitario que reconstruye en sí mismo la cultura que le negaba el ambiente, Alvarado es el pequeño Aristóteles sin discípulos, en una sociedad que no lo comprende. A clasificar maderas y escribir informes sobre productos y mercados, se lo lleva el Dr. Esteban Gil Borges cuando es Ministro de Relaciones Exteriores en 1919, porque un hombre de la calidad de Alvarado ni siquiera tenía seguro su sustento en el tosco país de aquellos años. Parece ejemplar e inconcebible en una tierra tan ayuna de técnicas modernas de investigación como era Venezuela, el trabajo que cumplieron en su larga residencia provincial —en los Llanos y en los Andes— gentes como Alvarado y Julio C. Salas. Después, contribuyendo con mis propios ahorros para mantener una revista de temas indígenas — a primera que se fundó en nuestro país— como De Re Indica. Algo de lo más venezolanista y audaz de nuestra cultura de entonces lo encarna tan extraño linaje de trabajadores solitarios.
La curiosidad de Alvarado por el pueblo venezolano, lo condujo a los estudios históricos. Y como su primera profesión fue la de médico marchó a la historia como quien va a diagnosticar una dolencia colectiva. Ruina, arbitrariedad y atraso era la herencia del pasado inmediato para un venezolano de su generación. Si habían prosperado unas pocas ciudades mercantiles como Caracas, Maracaibo o Valencia, muchas otras regiones del país —especialmente los Llanos— seguían viviendo como en 1860. Los mitos venezolanos más próximos eran de crueldad y de espanto. Los viejos contaban que desde 1848 se hundió con Páez una República oligárquica, pero moderada, sometida todavía al freno de las leyes. Y ni el progreso espectacular, más periférico que profundo, de un César positivista y europeizante como Guzmán Blanco, alcanzó a apaciguar esa antigua enfermedad venezolana. Se hablaba de Bolívar y de los héroes de la Independencia como de una nostálgica, irretornable e imposible edad de oro. Después de Guzmán —con un corto interregno civilizado— tornan a prevalecer los bárbaros.
Corresponde el papel de Alvarado en la historiografía venezolana al de su contemporáneo argentino el Dr. Ramos Mejía. Ambos son médicos y se interesan por la monstruosidad histórica. ¿Son los monstruos que crea cada pueblo verdaderos símbolos del subconsciente colectivo? Alvarado como Ramos Mejía era positivista; le basta con la descripción en "situ" de los personajes y los hechos y no penetran aún esa psicología simbólica a lo Jung, fresca disciplina de nuestra época. El pensaba como el escritor rioplatense que la violenta historia criolla no se explica por ningún proceso lógico y que las distintas y antitéticas zonas de cultura y formación étnico-social de nuestros pueblos engendran muy contrarias reacciones colectivas, dignas de un difícil diagnóstico. No era una historia de ideas, de partidos o fuerzas económicas bien estratificadas, lo que se advertía en nuestro suceder, sino enmarañados mitos, primario resentimiento, impulsos irracionales. Contra la dirección clara y lógica que le hubieran dado al proceso político hombres como Rivadavia en la Argentina o como Vargas y los letrados y juristas que acompañaron a Páez en Venezuela, prevaleció otro instinto de retaliación, guerra anárquica o coraje inútil. El pueblo venezolano admiró más a los hombres turbulentos y revolvedores como Marino y Bermúdez que al tranquilo Soublette; prefería Ezequiel Zamora a Pedro Gual. En las dictaduras crueles o caos demagógico que siguió a la Independencia más que la idea impersonal del Estado o la imagen de la patria como unidad conciliadora, se impuso la voluntad de dominación de los caudillos regionales. Y Alvarado casi se solaza en la descripción de Los delitos políticos en la historia de Venezuela o en las neurosis de nuestros hombres célebres como un historiador que convierte la psiquiatría en ciencia auxiliar de la historia. Frente a la narración heroica o las biografías idealizadas de los románticos, se endilga más bien al estudio de las "fuerzas sociales", a cierto determinismo que fija el ambiente. Tema un poco "tabú", ya que las dictaduras de Castro y de Gómez bajo las cuales escribía Alvarado, no parecían sustancialmente distintas a las del siglo XIX y el desorden, violencia y caos de ayer, se reflejaban todavía en el presente.
De lecturas de periódicos y documentos de la época; de sus largas correrías por la provincia venezolana, de su conversación con los últimos testigos longevos, y hasta de su regular conocimiento matemático que se detiene en planos y estrategia de batallas y marcha de guerrillas por la despoblada y dura Venezuela de los días de 1860, hubo de salir su Historia de la Revolución Federal. El hecho sociológico que deseaba entender debía rescatarse del tratamiento puramente biográfico (apología o execración de algún personaje) o sectario (defensa o descrédito de la causa liberal), que le imprimieron otros historiadores. Para un positivista como él, la revolución puede describirse como un terremoto, un asolador verano o catastrófica salida de aguas. Varios retratos flotan —como víctimas, victimarios o supervivientes— en el curso de la narración. Por abarcar el fenómeno general con un método casi naturalístico —qué pasaba en Caracas, qué en Coro, qué en Apure y Barinas— la obra es obligadamente difusa, disuelta en muchos planos. Viajamos como sobre un mapa, cargado de señales, que demandan dispersa atención. En cada escondrijo de montaña o mata de sabana nos esperan, quizás, cincuenta hombres con un candidato a jefe local. Circulan entre los peones más primitivos y analfabetos, fábulas atroces como la de que los godos los venderán a los ingleses para hacer jabón. Del desorden mental y moral se levantan brujos trocados en guerrilleros y ejecutores de siniestros ritos, como Martín Espinosa. Con demasiada cautela documental y descriptiva el historiador no quiere adelantar ninguna tesis o aspira a que ésta surja, objetivamente, de la maraña de los hechos. Como dos prosas o dos estilos nos siguen en el cuerpo del relato: una que se aviva de alguna metáfora o rasgo pintoresco cuando se trata de retratar a personalidades como Juan Vicente González y Ezequiel Zamora o cuando describe un lugar visto muchas veces en sus correrías; y otra que se desmaya monótonamente en difusos detalles. Faltábale a Alvarado aquel arte sintético y armonioso de composición en que fuera maestro su contemporáneo Gil Fortoul. Hay que recorrer casi todas las quinientas cincuenta páginas de la obra, conocer innumerables gentes, perderse en las varias querellas de Caracas y del interior del país, para descubrir la tesis del historiador. Fuera de algunas consignas y aspiraciones populares que se plasmaron en la generosa e irreal Constitución de 1864; del ímpetu nivelador e igualitario de las masas en su diáspora guerrera, de haberse suspendido el "Concordato" que celebró el Papa con la desfalleciente dictadura de Páez y que de entrar en vigencia hubiera encendido en Venezuela una cuestión religiosa como la que padecieron en su proceso político Colombia y Ecuador, el movimiento federal —según Alvarado— no produjo mayor cambio bonancible en la vida venezolana. Y la historia se cierra —como signo de la frustración de los principios— con aquellas frases casi cínicas de Antonio Leocadio Guzmán y Antonio Guzmán Blanco para quienes la consigna federalista fue sólo arbitrario pretexto opositor de los revolucionarios de 1858. Dijeron "Federación" como hubieran podido decir cualquiera otra cosa. Fue casi una gran aventura en el azar y el vacío. Todo plan de ideólogos será continuamente alterado y deformado por la "gana" de los caudillos. No sabemos qué hubiera sido Zamora —personaje mesiánico para las turbas insurrectas— porque al morir en San Carlos en 1860 se transfiguró en un mito. ¿Habría realizado efectivamente un equilibrado cambio social o habría gobernado con la dureza y el empirismo de otros caudillos rurales? Incógnitas que apenas se formulan, sin darles respuesta, en la obra del doctor Alvarado.
Después de una historia de desastres, otra moraleja ínsita al pensamiento positivista era esperar por la propia evolución de la sociedad, por sus lentas mejoras culturales y materiales, un mundo más ecuánime; canalizar hacia la industria, la técnica, el trabajo, el bravío instinto que se desfogó en la guerra. Al comienzo del gobierno de Juan Vicente Gómez (cuando después del frenesí castrista el futuro dictador era casi una esperanza), terminaba el Dr. Alvarado su obra y se la ofrecía respetuosamente al nuevo caudillo. ¿Esta lista de agravios y frustraciones políticas venezolanas podrían enseñarle algo? ¿O del propio sufrimiento del país en tan cruentas aventuras, emergía la urgencia de una auténtica política de paz y reconstrucción nacional que Gómez propaló en unas palabras que no penetraron su espíritu? Al describir la crueldad de las facciones en los Llanos durante la guerra, Alvarado observó el instinto como de cruzada mesiánica que prevaleció en ellas y la división de la sociedad entre "buenos" y "malos" que condicionaría, también, nuestra vida política. Como jeques árabes, como islamitas del desierto que se hubieran embriagado con las palabras del profeta y marcharan a una guerra santa, pinta a aquellos hombres de ciego furor trágico que devastarían los hatos e incendiarían las sabanas barinesas en 1860. "Federación o muerte" era el lema de radical jacobinismo que había escrito aquel extraño aventurero francés, metido a demagogo venezolano, llamado Morton de Kerartry. Y el fundamental valor del libro de Alvarado es haber recogido primero que ningún otro, y sin pasión sectaria, casi con suma cautela objetiva, el variado cuadro de la "hybris" venezolana en los días federales. Se asoma a los hechos como un geólogo a las grietas de un volcán. Reúne, describiéndolos, un conjunto de problemas nacionales que siempre apasionarán a los sociólogos y los historiadores. Junto a la Venezuela de las leyes y las instituciones escritas, descubre otra multitudinaria y campesina sometida a la mayor intemperie de la incultura y la naturaleza. Por desgracia para el país de aquellos años, Martín Espinosa, el "Chingo Olivo", Zoilo Medrano o "El Agachao" fueron tan venezolanos como Pedro Gual o Fermín Toro. Sólo la educación y la técnica podrían salvar, a lo lejos, tan tremendos desniveles. Los delitos políticos venezolanos, tema de una de las primeras investigaciones históricas de Alvarado, eran casi un producto natural del atraso y de la ignorancia. La "gana" o el "resentimiento", sin ningún freno lógico, llevaba a esos jinetes y vengadores de la guerra de la Federación. No había muchas gentes que pudieran admirar la inteligencia esclarecedora y ordenadora, y prevalecía el coraje y la pasión autónoma.
Con los límites de su dispersión y de su estilo, de los métodos positivistas que ya no bastan para penetrar los fenómenos de la cultura, aquel maestro andariego, de adivinadora excentricidad, es uno de los venezolanos ejemplares de su desgraciado tiempo.

*Texto tomado del volumen II de las Obras Completas de Lisandro Alvarado, publicado por Fundación Casa de Bello, en 1989, por una comisión de notables venezolanos integrada por Oscar Sambrano Urdaneta, José Lisandro Alvarado, Guillermo Morón y Cesáreo de Armellada.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Un equipo de paleontólogos del Museo Americano de Historia Natural y la Academia de Ciencias de China ha descubierto los restos muy bien conservados de tres especies de criaturas de pequeño tamaño parecidas a una ardilla.

Notitarde 10/09/2014 

Descubren tres especies extintas similares a ardillas

abc.es
EEUU., 10 septeimbre 2014.- Un equipo de paleontólogos del Museo Americano de Historia Natural y la Academia de Ciencias de China ha descubierto los restos muy bien conservados de tres especies de criaturas de pequeño tamaño parecidas a una ardilla. Los investigadores creen que se trata de mamíferos, lo que sugiere que este grupo animal extremadamente diverso, al que pertenecemos nosotros mismos, los seres humanos, se originó hace unos 208 millones de años en el Triásico tardío, mucho antes de lo que se creía.
Los animales descubiertos no son nuevos para la ciencia, pero hasta ahora solo se habían encontrado mandíbulas fragmentadas y dientes aislados, así que los expertos no tenían claro si podían ser consideradosmamíferos o no. Los seis nuevos fósiles hallados en China, de 160 millones de años de antigüedad y casi completos, dieron la clave a los investigadores. Según explican esta semana en la revista Nature., para ellos no hay duda: se trata de lo que parecen, mamíferos.
Las tres nuevas especies -Shenshou lui, Xianshou linglong, y Xianshou songae- pertenecen a un nuevo grupo, o clado, llamado Euharamiyida. Tenían un aspecto similar a pequeñas ardillas. Pesaban apenas nada, entre 28 y 280 gramos, y sus patas y su cola indican que eran habitantes de los árboles.
«Eran buenos escaladores y, probablemente, pasaban más tiempo que las ardillas en los árboles», explica Jin Meng, coautor del artículo y conservador de la división de paleontología en el Museo de Historia Natural. «Sus manos y sus pies estaban adaptados para colgarse de las ramas, pero no eran adecuados para correr por el suelo».
Unos dientes extraños
Los miembros de Euharamiyida probablemente comían insectos, frutos secos y frutas con sus extraños dientes, que tenían muchas cúspides (lados puntiagudos) en las coronas. Los científicos creen que los mamíferos evolucionaron de un ancestro común que tenía tres cúspides; los molares humanos pueden tener un máximo de cinco. Pero las especies recién descubiertas tenían dos filas paralelas de cúspides en cada molar, con hasta siete cúspides en cada lado.
A pesar de ese patrón dental inusual, las características físicas generales de estos animales son las de un mamífero. Por ejemplo, los especímenes muestran evidencias del típico oído medio de los mamíferos, el área justo dentro del tímpano que convierte las vibraciones en el aire en ondas en el oído. Los oídos medios de los mamíferos son los únicos que tienen tres huesos, como se observa en los nuevos fósiles.
Pero, según los investigadores, la colocación de las nuevas especies dentro de los mamíferos plantea otra cuestión. En base a la edad de la especie Euharamiyida y sus parientes, la divergencia de los mamíferos de los reptiles tuvo que haber ocurrido mucho antes de lo que algunas investigaciones han estimado. En lugar de originarse en el Jurásico medio (hace entre 176 y 161 millones de años), los «mamíferos aparecieron probablemente por primera vez en el Triásico tardío(hace entre 235 y 201 millones de años)».

Descubren un antiguo reptil volador al que bautizan como "Avatar"

Notitarde 12/09/2014 

Descubren un antiguo reptil volador al que bautizan como "Avatar"


Will Dunham/ Reuters
WASHINGTON, 12 septiembre 2014- Algunas de las secuencias más abrumadoras visualmente en el éxito cinematográfico del director James Cameron "Avatar" eran las de unas gráciles criaturas voladoras que eran conducidas por seres azules parecidos a los humanos que se enfrentaban a la destrucción en una luna llamada Pandora.
Resulta que un animal muy similar a aquellas criaturas de "Avatar", llamado Ikran, en realidad existió en la Tierra hace mucho tiempo.
Los científicos anunciaron el jueves el descubrimiento de fósiles en China de una nueva especie de reptil volador llamado pterosaurio que vivió hace 120 millones de años y tenía tal parecido con las criaturas de la película de 2009 que fue bautizado así.
Lo han llamado Ikrandraci avatar, que significa "Ikran dragón" de "Avatar". Este pterosaurio es destacable por más cosas que por su parecido con la criatura cinematográfica.
Los científicos dijeron que parece que Ikrandraci avatar tenía una bolsa en la garganta similar a la de los pelícanos.
Probablemente se alimentaba de peces pequeños de lagos de agua fresca, volando a baja altura por encima del agua y atrapando a sus presas mientras rozaba el agua rápidamente con su mandíbula inferior, dijeron. Puede que haya almacenado los peces en la bolsa, agregaron.
Este pterosaurio del período Cretácico lucía un inusual hueso con forma de espada en su mandíbula inferior como la de la criatura de la película.
Ikrandraci avatar, cuyos fósiles fueron descubiertos en la provincia china de Liaoning desplegaba unas alas que medían 2,5 metros.
No tenía cresta en la cabeza como muchos pterosaurios. Detrás de su mandíbula inferior tenía una estructura con forma de gancho que parece haber funcionado como sostén de la bolsa de la garganta, dijo Kellner. Tenía dientes buenos y relativamente pequeños para atrapar a los peces pequeños.
Los pterosaurios fueron los primeros vertebrados voladores de la Tierra, y los pájaros y murciélagos hicieron su aparición más tarde. Proliferaron desde hace 250 millones de años hasta hace 65 millones de años, cuando fueron exterminados por el asteroide que también condenó a los dinosaurios.
El estudio fue publicado en el diario Scientific Reports.

Un grupo de paleontólogos de Suiza y del Reino Unido ha descubierto una nueva especie de dinosaurio herbívoro que vivió en lo que hoy es Venezuela durante el Jurásico, hace aproximadamente 200 millones de años.

Notitarde 08/08/2014 

Descubren el primer dinosaurio venezolano

Correo del Orinoco
Caracas, 8 de agosto de 2014.- Un grupo de paleontólogos de Suiza y del Reino Unido ha descubierto una nueva especie de dinosaurio herbívoro que vivió en lo que hoy es Venezuela durante el Jurásico, hace aproximadamente 200 millones de años.
El dinosaurio recién descubierto, denominado ‘Laquintasaura venezuelae’, pertenece al orden de los Ornitisquios, conocidos como los dinosaurios de cadera de ave, que incluye especies como el ‘Stegosaurus’ y el ‘Iguanodon’.
Se trata del primer dinosaurio hallado en el norte de América del Sur. Hasta ahora los paleontólogos habían considerado que la región nunca fue habitada por dinosaurios, ya que estaba rodeada de grandes desiertos.
Los fósiles de al menos cuatro especímenes fueron recuperados en la Formación La Quinta, en los Andes venezolanos. La especie era del tamaño de un perro pequeño, de un metro de longitud, y caminaba sobre dos patas traseras.
‘Laquintasaura venezuelae’ vivió en pequeños grupos, lo que indica conducta social en esa especie. Los científicos creen que estos dinosaurios eran principalmente herbívoros, pero se observan puntas largas y curvas en algunos dientes, algo que sugiere que probablemente se alimentaran también de insectos.
“Es fascinante e inesperado descubrir que vivían en manadas”, dijo el científico Paul Barrett, del Museo de Historia Natural de Londres, Reino Unido, el primer autor de un artículo al respecto publicado en la revista ‘Proceedings of the Royal Society B’.
Por su parte, el profesor Marcelo Sánchez-Villagra, de la Universidad de Zürich, afirmó que “la historia temprana de los dinosaurios de cadera de ave es todavía muy irregular, ya que hasta el momento se han encontrado muy pocos”.
“Esta especie tiene un papel fundamental en nuestra comprensión de la evolución, no solo de este grupo, sino de los dinosaurios en general”, concluyó.

Un equipo internacional de científicos, liderado por la Universidad de Chicago (EEUU) ha descubierto, a partir de unos restos fósiles hallados en el desierto del Sahara, que elSpinosaurus aegyptiacus, el mayor depredador del Cretácico, también sabía nadar, convirtiéndose en el único dinosaurio nadador conocido hasta el momento.

Notitarde 13/09/2014 

Descubren al único dinosaurio nadador conocido


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EEUU., 13 septiembre 2014.- Un equipo internacional de científicos, liderado por la Universidad de Chicago (EEUU) ha descubierto, a partir de unos restos fósiles hallados en el desierto del Sahara, que elSpinosaurus aegyptiacus, el mayor depredador del Cretácico, también sabía nadar, convirtiéndose en el único dinosaurio nadador conocido hasta el momento.
El esqueleto del Spinosaurus, cuyo tamaño era mayor al del Tyrannosaurus rex es, según el estudio publicado en la revista Science, el primero capaz de vivir y cazar en el agua, gracias a unas extremidades relativamente pequeñas y a una mandíbula estrecha y alargada, que le permitían alimentarse de peces sierra o tiburones. Sus restos fósiles fueron localizados en el Sahara marroquí, zona muy rica en vida acuática en el pasado.
Este dinosaurio semiacuático es toda una rareza para los expertos, tanto por su morfología como su ecología: “Trabajar en este animal era como estudiar un extraterrestre del espacio exterior, es diferente de cualquier otro dinosaurio que haya visto”, afirma Nizar Ibrahim, líder del estudio.
Los investigadores utilizaron un modelo digital para crear un ejemplar adulto de este espécimen, lo que les llevó a concluir que el Spinosaurus aegyptiacus medía más de 15 metros de largo. Su cuello, su cola y su espina dorsal se adaptaron para cazar en el medio acuático y cuando estaba en tierra firme, utilizaba sus cuatro patas para caminar.
“En las últimas dos décadas varios hallazgos han demostrado que ciertos dinosaurios dieron origen a lasaves. Spinosaurus representa un proceso evolutivo igualmente extraño, que revela que los dinosaurios depredadores se adaptaron durante el Cretácico a una vida semiacuática y a sistemas fluviales en África del Norte”, afirma Cristiano Dal Sasso, coautor del estudio.

El conjunto megalítico de Stonehenge, ubicado en Wiltshire, es uno de los sitios más visitados de Reino Unido con alrededor de un millón de turistas cada año y también uno de los lugares más misteriosos y emblemáticos del mundo.

Notitarde 10/09/2014 

Mapa digital revela una increíble arqueología oculta en Stonehenge

muyinteresante
EEUU., 10 septiembre 2014.- El conjunto megalítico de Stonehenge, ubicado en Wiltshire, es uno de los sitios más visitados de Reino Unido con alrededor de un millón de turistas cada año y también uno de los lugares más misteriosos y emblemáticos del mundo.
Ahora, gracias al "Proyecto Paisajes Ocultos de Stonehenge" de la Universidad de Birmingham (Reino Unido), un nuevo misterio ha sido resuelto: la riqueza arqueológica de Stonehenge es mucho mayor de lo que se pensaba. Con técnicas de teledetección y estudios geofísicos, los científicos han logrado ubicar una gran cantidad de monumentos arqueológicos desconocidos hasta ahora y que rodean el famoso semicírculo de Stonehenge, que en realidad, era también, un círculo perfecto.
El nuevo mapa virtual muestra el paisaje más detallado jamás visto de Stonehenge. En él aparecen 17 monumentos rituales, decenas de túmulos funerarios, así como nuevos tipos de monumentos entre los que se incluyen pozos gigantes prehistóricos e información sobre la Edad de Bronce, la Edad de Hierro y los asentamientos romanos posteriores.
El monumento prehistórico de Stonehenge, declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1986, queda por tanto, al descubierto gracias a las nuevas tecnologías que están permitiendo entender el misterioso paisaje de Stonehenge tras más de 11.000 años.
“El Proyecto Paisajes Ocultos de Stonehenge es único a nivel mundial. A pesar de Stonehenge es el más emblemático de todos los monumentos prehistóricos y ocupa uno de los más ricos paisajes arqueológicos más importantes del mundo, gran parte de este paisaje, en efecto, sigue siendo una incógnita. Este proyecto ha puesto de manifiesto que la zona alrededor de Stonehenge está llena de arqueología inédita y que la aplicación de la nueva tecnología puede transformar cómo los arqueólogos y el público en general a comprender uno de los paisajes más estudiados en la Tierra”, afirma Vincent Gaffney, líder del estudio.

sábado, 13 de septiembre de 2014

El descubrimiento en China de seis fósiles de tres especies del periodo Jurásico desconocidas hasta ahora refuerza la idea de que los primeros mamíferos podrían haber surgido en el Triásico, hace unos 200 millones de años, según un estudio publicado en Nature.

Hallan seis nuevos fósiles del Jurásico en China

Ofrecen pistas sobre la aparición de los mamíferos en el período Triásico.

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El equipo de Jin Meng ya había encontrado otros fósiles EFE/ARCHIVO
EL UNIVERSAL
jueves 11 de septiembre de 2014  07:43 AM
Londres.- El descubrimiento en China de seis fósiles de tres especies del periodo Jurásico desconocidas hasta ahora refuerza la idea de que los primeros mamíferos podrían haber surgido en el Triásico, hace unos 200 millones de años, según un estudio publicado en Nature.

La investigación del Museo de Ciencias Naturales de Estados Unidos, liderada por el paleontólogo Jin Meng, parte del hallazgo de los fósiles de tres especies de haramíyidos, un grupo relacionado con los roedores con gran éxito adaptativo y cuya relación con el origen de los mamíferos ha sido debatida.

Los haramíyidos, explican los científicos, son mamíferos muy antiguos que se cree que estuvieron emparentados con otro grupo extinto de animales llamados multituberculados, relación que podría explicar cómo y cuándo evolucionaron los primeros mamíferos.

Hasta hace poco, a los haramíyidos solo se les identificaban por sus dientes, si bien la aparición de otros fósiles que presentaban también esqueletos casi completos ha arrojado luz sobre estos vertebrados.

El equipo de investigación de Jin Meng ya presentó en 2013 un análisis del esqueleto de un fósil de haramíyido de más de 160 millones de años de antigüedad que apoyaba la idea de su relación con los multituberculados y situaban el origen de los mamíferos en una época más temprana de lo que se pensaba hasta entonces.

El estudio planteó la posibilidad de que los primeros mamíferos surgieron entre 40 o 50 millones de años antes de lo que siempre se había pensado dentro del Triásico Superior.

Las tres nuevas especies de haramíyidos identificadas en los seis fósiles hallados por los científicos del Museo de Ciencias Naturales de Estados Unidos refuerzan esa teoría y clarifican el conocimiento" sobre la relación de "este grupo con otros mamíferos primitivos", destaca la investigación reseñada por Efe.

Según el texto, los "restos muy bien preservados" de esqueletos y cráneos ofrecen información detallada sobre la morfología de estos haramíyidos y revelan que "estos animales son altamente similares a los multituberculados en muchos aspectos".