sábado, 18 de febrero de 2017

Falleció la antropóloga Daría Hernández, compañera y amiga de la Dra. Henriqueta Peñalver...Paz a sus restos

Las tradiciones venezolanas perdieron a su tenaz investigadora

Falleció la antropóloga Daría Hernández

El deceso ocurrió en la ciudad de Houston, Estados Unidos. Fue autora de numerosos textos sobre artes y tradiciones venezolanas publicados en libros, catálogos y revistas especializados.

  • SERENELLA ROSAS F.
  • El Universal 13 de febrero de 2017
  • Las tradiciones venezolanas perdieron, este 11 de febrero, a una de sus más destacadas y acuciosas investigadoras, la antropóloga Daría Hernández Sáez.

    Desde los fabricantes cumaneses de tabaco hasta las tejedoras de chinchorros, pasando por los instrumentos musicales, la cestería, las fiestas, las gastronomías, todas fueron manifestaciones culturales que recibieron su atención, hasta el último aliento. Estuvo al frente de instituciones como el Museo Nacional de Folklore, el Centro para las Culturas Populares y Tradicionales, el Centro Interamericano de Etnomusicología y Folklore; y fue directora, por Venezuela, del Programa del Instituto Andino de Artesanías y Artes Populares.
    Falleció en la ciudad de Houston, Estados Unidos. Fue autora de numerosos textos sobre artes y tradiciones venezolanas publicados en libros, catálogos y revistas especializados; también incursionó en la elaboración de guiones audiovisuales, promoción de discos y grupos musicales.
    Muchos de los trabajos publicados son en coautoría con la también antropólogo Cecilia Fuentes, con quien formó uno de los equipos de investigación  que más frutos ha dado sobre las artes populares venezolanas. Fuentes afirma que siempre admiró su talento científico y conceptual. Destaca su capacidad de trabajo y la búsqueda de la excelencia en todo lo que hacía, “su excelente humor, su respeto y su lealtad para las personas que estuvimos siempre cercanos a su corazón”.
    De su periplo por el país da fe el fotógrafo Nelson Garrido, quien afirma que cuando se sepa de su fallecimiento “el país se va a estremecer”. Tenemos ahijados en muchos pueblos, agrega con candor. De ese país objeto de estudio, que disfrutó recorriendo con la dupla Fuentes/Hernández, quedó el registro de las tradiciones populares, plasmado en innumerables publicaciones entre las que destaca el “Calendario de Fiestas Tradicionales”, editado por Fundación Bigott. “Me considero su alumno, de hecho dicto un taller de fotografía antropológica inspirado en ellas.”
    Para los estudiosos de la gastronomía son de obligada consulta Fogones y Cocinas Tradicionales de Venezuela y  Dulcería Criolla, publicaciones agotadas. Pero el 2017 que la despide tiene una agenda sobre frutales, que editó Fundación Bigott y que aún puede conseguirse.
  • Fue una de nuestras más importantes investigadoras en el campo de la cultura tradicional. Su dedicación y profesionalismo fueron encomiables. Recorrió el país múltiples veces y conoció todos sus rincones. Su geografía era amplia, porque también abarcaba la de las almas. No hay cultor, artesano o músico que no la conociera y respetara. La extrañaremos siempre porque fue un modelo de ser venezolana en una versión integral, dice el escritor Antonio López Ortega, ex director de la Fundación Bigott.

sábado, 26 de noviembre de 2016

Una comisión de la UNESCO adoptó a fines de octubre una decisión que deplora "las excavaciones ilegales de Israel en la Ciudad Vieja de Jerusalén", citando en particular la "Explanada de las Mezquitas" y omitiendo así la otra denominación, hebraica, de "Monte del Templo", el lugar más sagrado del judaísmo. Un reportaje de Beatriz Lecumberri.

Reacciones en Jerusalén tras polémica resolución de la UNESCO





Reacciones en Jerusalén tras polémica resolución de la UNESCO

Jerusalén.REUTERS/Eliana Aponte/File Photo

Es mediodía en Jerusalén. Por la bulliciosa Puerta de Damasco, entrada a la parte árabe de la ciudad vieja, desfilan musulmanes que acuden a la plegaria del mediodía en la mezquita Al-Aqsa, judíos que se dirigen al Muro de las Lamentaciones, comerciantes y turistas.
Estamos en la parte este o palestina de la ciudad, ocupada por Israel desde 1967. Este lugar es a menudo escenario de tensiones y violencia. Desde un café, Ali Yiddah observa impasible el frenesí que le rodea. Nos cuenta su vida, su lucha contra la ocupación, sus 17 años en la cárcel por haber colocado una bomba a finales de los 60 en el corazón de Jerusalén.
Asegura que ha perdido su dignidad y su fe pero se dice dispuesto a defender la mezquita Al-Aqsa por todos los medios: “La mezquita Al-Aqsa para mí no es un símbolo religioso, sino un símbolo nacional. Por eso cualquier ataque contra este lugar es un problema nacional y hay que luchar para impedirlo”.Asegura que ha perdido su dignidad y su fe pero se dice dispuesto a defender la mezquita Al-Aqsa por todos los medios: “La mezquita Al-Aqsa para mí no es un símbolo religioso, sino un símbolo nacional. Por eso cualquier ataque contra este lugar es un problema nacional y hay que luchar para impedirlo”.
Pocos en Jerusalén no han oído hablar de la última resolución de la UNESCO relativa al patrimonio cultural y religioso de Jerusalén oriental, donde se ignora la vinculación de la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén con el judaísmo y la organización se refiere al lugar únicamente por su nombre en árabe. Al pie de la Explanada se encuentra el Muro de las Lamentaciones venerado por los judíos como el último vestigio del templo de Jerusalén y el lugar donde se reconstruirá el tercer templo. Los judíos llaman a este lugar, mezquitas incluidas, el Monte del Templo. La resolución de la UNESCO ha indignado al gobierno de Israel y a los israelíes.
Benjamin Ben Yamin acude prácticamente a diario al Muro de las Lamentaciones. Para él la UNESCO olvida que los judíos son el único pueblo con legitimidad sobre estos lugares santos: “El pueblo judío existe físicamente desde hace 4.000 años y esta resolución no va a molestarnos. Nos molesta porque hay gente muy perdida que se equivoca totalmente y cree estar en lo cierto. En última instancia, yo diría que tenemos que rezar por ellos. Imagínese usted que se va de vacaciones, vuelve y su casa está ocupada. ¿Qué haría? ¿La compartiría con el ocupante? No. Nosotros hemos sido expulsados mil veces, la última hace 2.000 años. Volvimos porque está en las escrituras que teníamos que volver y que esta tierra pertenece al pueblo de Israel y a nadie más”.
La calle que lleva desde la Puerta de Damasco hacia la Explanada de las Mezquitas y hacia el Muro de las Lamentaciones se divide en dos. El bullicio ha quedado atrás. A la derecha se llega al muro, a la izquierda, se entra al complejo que alberga la mezquita Al-Aqsa. La policía israelí controla los accesos.
Sólo los musulmanes tienen derecho a pasar. Si ha habido un ataque contra Israel, el acceso está restringido también para ellos. Los no musulmanes sólo pueden entrar al recinto a determinadas horas y por una sola puerta. En virtud del statu quo en vigor, sólo el culto musulmán está permitido en la Explanada pero hay extremistas judíos que entran en el lugar e intentan rezar antes de ser inmediatamente expulsados.
Mohammad, un comerciante palestino, estima que la resolución de la UNESCO no cambiará en absoluto la tensión diaria que se respira en esta parte de la ciudad: “Agradezco a la UNESCO y a las personas que apoyan a los palestinos. No es que lo diga yo sino que mi Corán dice que Al-Aqsa pertenece a los musulmanes. La UNESCO sabe esto, Europa lo sabe. La pregunta es por qué no lo dijeron antes”.
Alí Yiddah muestra el mismo escepticismo ante la polémica resolución: “Honestamente, no creo en esas instituciones internacionales como la ONU o la UNESCO. Creo que todas las resoluciones son por regla general una porquería. Pero los israelíes no pueden soportar que una institución internacional tome una decisión que no les convenga. Ellos intentan erigirse en víctimas todo el tiempo. Cuando una resolución no va en la línea que ellos quieren, simplemente te acusan de ser antisemita”.
El ambiente en el Muro de las Lamentaciones es festivo este mediodía. Miri, estudiante de Derecho, termina de rezar y se retira del muro caminando hacia atrás, sin dar la espalda en ningún momento al lugar sagrado. Su rostro se crispa cuando mencionamos la resolución de la UNESCO y no logra oculta su enfado: “Creo que los palestinos controlan la UNESCO y la gente no ve nuestro sufrimiento, sólo el palestino. No ven lo que nos hacen a nosotros. Cualquier país sufriría si estuviera en nuestro lugar. Creo que este lugar es mío. Cada uno puede ver lo que desea ver, pero esto nos pertenece, pertenece a los judíos”.
Tras la aprobación de la resolución, el gobierno de Benjamin Netanyahu decidió cortar su cooperación con la UNESCO y retiró a su embajador ante la organización.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Tiene el poder el que maneje bien los simbolos y el chavismo, con sus excelentes asesores hicieron lo que les dio la gana con los simbolos basicos de la Venezuela anterior a ellos...El 20 de noviembre de 1817 el Libertador Simón Bolívar ordena por decreto la incorporación de una octava estrella en el pabellón nacional de Venezuela, que representaba a la recién liberada Provincia de Guayana, amplio territorio conformado por los actuales estados Amazonas, Bolívar y Delta Amacuro.

Conozca el origen del decreto que estableció la octava estrella para la Bandera Nacional

Bandera de Venezuela
Bandera de Venezuela
La nueva bandera con ocho estrellas sustituyó a la denominada “Bandera del Gobierno Federal“

El 20 de noviembre de 1817 el Libertador Simón Bolívar ordena por decreto la incorporación de una octava estrella en el pabellón nacional de Venezuela, que representaba a la recién liberada Provincia de Guayana, amplio territorio conformado por los actuales estados Amazonas, Bolívar y Delta Amacuro.
Con esta medida, el Libertador reconoció el gran valor que esta región del país tuvo en el impulso a la gesta independentista y la desmoralización irrefrenable del ejército realista.
La nueva bandera con ocho estrellas sustituyó a la denominada “Bandera del Gobierno Federal“, aprobada el 12 de marzo de 1817 por Simón Bolívar y los líderes republicanos en Pampatar, donde se habían instalado tras lanzar desde Haití la Expedición de los Cayos para reconquistar la independencia del país tras una breve derrota sufrida a manos de los realistas.
En Pampatar se aprobó una bandera que solo tenía 7 estrellas en reconocimiento de las siete “Provincias Unidas” que firmaron el Acta de Independencia, como son las provincias de Margarita, Cumaná, Barcelona, Barinas, Mérida, Trujillo y Caracas.
Sin embargo, pocas semanas antes, el 11 de abril de 1817, la provincia de Guayana había sido liberada gracias a la victoria del curazoleño Manuel Carlos Piar ante las fuerzas españolas encabezadas por el Brigadier Miguel de la Torre, en la Batalla de San Félix, escenificada en el Cerro El Gallo, en el Este de Ciudad Guayana.
El 20 de noviembre de ese mismo año, por decreto del Libertador, se sumó con orgullo la Provincia de Guayana al pabellón patrio a través de una octava estrella.
Sin embargo, este último decreto de Simón Bolívar solo tuvo efecto por 4 años, pues quedó derogado por la Ley del 4 de octubre de 1821, dictada por el Congreso de Cúcuta, en momentos en que Venezuela pasó a ser parte de la Gran Colombia, junto a la Nueva Granada, Ecuador y Perú. Tras la desintegración de la Gran Colombia, la bandera de Venezuela regresó con solo 7 estrellas y por casi dos siglos no hubo la voluntad política de los caudillos militares y dirigentes oligarcas del país para respetar la voluntad del Libertador Simón Bolívar.
En el año 2006 que el presidente fallecido Hugo Chávez incorporó nuevamente la Octava Estrella en el Pabellón Nacional. Durante la guerra de independencia, la Provincia de Guayana fue el mayor proveedor de ganado, alimentos, caballos y pertrechos al Ejército Libertador, lo que le otorga un papel especial en el éxito de la liberación de Suramérica ante uno de los imperios más poderosos del planeta en ese momento.
En esta misma región, específicamente en la actual Ciudad Bolívar, se realizó el Congreso de Angostura de 1819, donde Bolívar dio el discurso en el que sentó las bases políticas de lo que sería la futura Gran Colombia y que hoy en día siguen marcando el rumbo a seguir por los pueblos de Latinoamérica.

sábado, 15 de octubre de 2016

EL PANDEMONIUM El gestito de la banderita Cristian Campos @crpandemonium Tomado de El Español 12.10.2016


A veces me pregunto qué sería de los columnistas, en qué siniestro y pestilente estercolero del periodismo acabaríamos retozando, si no fuera por la inestimable ayuda de los ayuntamientos del cambio. Los de la nueva izquierda, la pachamama y el gestito. 
Ayer tuve donde escoger. Por un lado (opción uno) el Ayuntamiento de Barcelona me invitó por carta a delatar a aquellos de mis vecinos que hayan cometido el crimen de ganarse la vida alquilando su piso a turistas. Por el otro (opción dos) el Ayuntamiento de Madrid colgó una bandera indígena de un balcón random para conmemorar el 12 de octubre. Después de un fogoso debate conmigo mismo, opté por la opción 2.
Primera sospecha. ¿Desde cuándo los indígenas de la América precolombina tenían banderas? Investigo un rato (tampoco se vayan a creer que mucho) yalehop. Las banderas como emblemas de comunidades sociales o políticas amplias fueron llevadas a América por los conquistadores europeos. De hecho, la etimología de la palabra bandera es germana (bind). En definitiva: las banderas indígenas son europeas. La primera en la frente. 
Segunda sospecha. Esa bandera tan colorida, tan alegre, tan positiva, tan en línea con las características y la estética que en Occidente asociamos con el colorido, la alegría y el positivismo, ¿no será un invento moderno? Bingo de nuevo. La supuesta bandera aimara, la whipala, la de los cuadros de colores, fue inventada en 1945, durante el Primer Congreso Indigenista Boliviano. 
Yo les explico la historia. 
En ese congreso, el especialista Hugo Lanza Ordóñez lanzó la peregrina teoría de que la palabra aimara whipala, que procede de las palabras whipai(una expresión de júbilo) y lapks-lapks (la onomatopeya del viento), significa triunfo ventoso. Y de triunfo ventoso a bandera sólo hay un paso. Un paso beodo, pero paso al fin y al cabo. Y de acuerdo a la tesis del señor Lanza, si los aimara tenían una palabra para bandera debía de ser porque tenían banderas. El público aplaudió enfervorizado tamaña muestra de genio. 
Problema: no existe prueba documental alguna de que los aimara tuvieran nada parecido a una bandera. Solución: inventarse una a toda prisa. Primera propuesta: utilizar un trapo blanco. La idea fue desechada por aburrida. Segunda propuesta: vayamos a una imprenta y decidámoslo allí (en 1945 los diseñadores gráficos eran los mismos operarios que le daban a la manivela de las imprentas). 
En eso que llegan el señor Lanza y otro erudito del indigenismo a la imprenta y se ponen a discutir por los colores que mejor simbolizan la bondad intrínseca de la genética aimara. Y como no se ponen de acuerdo, el impresor les propone utilizar un logo parecido al que él mismo había diseñado hacía sólo unas semanas para la champancola, una bebida gaseosa que se elaboraba en la ciudad de La Paz. Misteriosamente, Lanza y el otro erudito aceptan.
Así que el trapo de colores que ayer colgaba de la Junta de Distrito Centro era una bandera de origen europeo que imita el logo de una bebida gaseosa producida por, atentos, unos emprendedores italianos emigrados a La Paz, los señores Salvietti y Bruzzone. Más europeo invasor que eso, ni el mismísimo Hernán Cortés degollando indígenas con las muelas. 
Lo que les digo. Si la nueva izquierda no existiera los columnistas tendríamos que inventárnosla. 

La huella cultural de los negros esclavos en España es indeleble

La huella cultural de los negros esclavos en España es indeleble

Sevilla 1 OCT 2016 - 23:24 CEST

Negros bailando en Sevilla en un fragmento del cuadro 'Carro 
del aire', pintado por Diego Martínez hacia 1748. PACO PUENTES
Rostros negros con una letra 
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 herrada en una mejilla y la figura de 
un clavo en la otra, la marca indeleble en jeroglífico de esclavos. 
Subidos en los escalones de la catedral de Sevilla eran vendidos 
a gritos al mejor postor para realizar las labores más duras impuestas 
por la nobleza, los mercaderes y el clero, que compraba a las 
mujeres como concubinas. España fue un centro esclavista desde 
el siglo XIV hasta principios del XIX. Africanos del oeste y del interior 
eran trasladados por miles en barcos que zarpaban desde el golfo 
de Guinea hasta Cádiz y Sevilla, dos ciudades en las que los negros 
llegaron a alcanzar en algunas épocas el 10% de la población, si 
es que la esclavitud podía incluirse en ese concepto.

Fotograma del documental 'Gurumbé' con la imagen de la bailaora Yinka Graves.
Fotograma del documental 'Gurumbé' con la imagen de la bailaora 
Yinka Graves.

El documental titulado Gurumbé, canciones de tu memoria negra, 
dirigido por Miguel Ángel Rosales, rescata ahora toda aquella 
historia y la influencia que los africanos ejercieron en la cultura 
de esta parte andaluza. "La forma de llamar a la tierra pisando el 
suelo del flamenco viene de África. Pero no solo eso, también 
las maneras de hacer las fiestas, los ritmos, los gestos", apunta 
Rosales. Toda la herencia cultural de aquellos esclavos se recoge 
en esta película, que se estrenará en España en la Seminci de 
Valladolid en tres semanas. Aparecen en el filme imágenes de 
senegaleses descalzos danzando sobre la arena Atlántica, 
chocando las manos contra las piernas, cogiéndose de las faldas 
al ritmo de la piel del tambor en escenas que se asemejan 
indubitablemente a las de una señora bailando en un tablao de 
Jerez o al enérgico zapateado flamenco de la bailaora Yinka 
Graves.

Consecuencias del presente
“Fueron parte de la cultura porque los forzamos a estar aquí. 
Hubo esclavitud, colonización y ahora emigración. Hay que romper 
esa barrera de separación entre África y el sur de Europa que se 
ha creado sin entender que tenemos valores e historia compartida”, 
reflexiona Miguel Rosales, director del documentalGurumbé, 
canciones de tu memoria negra, con la intención de que el público 
sienta en el presente, en el ámbito político y cultural, las herencias 
y consecuencias de la esclavitud negra en España.

La película, de Intermedia Producciones y filmada en España, 
Portugal, México y Senegal, ya ha sido seleccionada para el Festival 
Film África de Londres, la Mostra Internacional de Cinema de São 
Paulo, el Festival de Cine Kunta-Kinte en Medellín y la Barcelona 
Planet Film Festival, entre otros.

No hay gran huella en los libros de texto españoles sobre la 
presencia negra en España y Portugal en estos siglos, cuando 
la península abasteció de esclavos al resto de Europa y 
posteriormente se enriqueció con su mercadeo en los países 
de Latinoamérica. "Esto es parte de la historia silenciada. No 
el resultado de una casualidad sino de un ocultamiento intencionado 
por el estigma que supone ser el centro esclavista más 
importante del mundo", considera Isidoro Moreno,  catedrático 
de Antropología Social de la Universidad de Sevilla.

Es una historia callada, que oculta las vidas cotidianas de hombres 
y mujeres anónimos que encontraron fundamentalmente en la 
música, los cantes y los bailes la mejor forma de resistir a la 
opresión de sus amos, el consuelo a la soledad, y que dejaron la 
impronta de sus ritmos en las bulerías, las alegrías o los tanguillos 
del flamenco. "No somos el resultado de las tres culturas. Somos 
cinco culturas junto a la gitana y la negroafricana y es importante 
recuperar esa memoria histórica", apunta Moreno, que cuenta 
que a Sevilla se le denominó el tablero de ajedrez por aquella 

'Tres niños' (1670), de Bartolomé Murillo.
'Tres niños' (1670), de Bartolomé Murillo.
Pero sus ritmos fueron más lejos. “La manera de hacer los 
contratiempos y las síncopas vino con ellos. Tuvieron una 
influencia importantísima en el barroco europeo, y fue una 
de las grandes revoluciones de la historia de la música”, 
declara en el documental Fahmi Alqhai, reconocido 
violagambista 
y director del Festival de Música Antigua de Sevilla. Luego, 
cuando Cristóbal Colón abrió las rutas con América, esos 
esclavos pasaron los ritmos de África a Andalucía y de allí a 
Latinoamérica, una región clave para el enriquecimiento de los 
españoles mediante la esclavitud, que generó fondos blanqueados 
con inversión en la industria textil o la construcción del ensanche 
urbano de Barcelona y el madrileño barrio de Salamanca, 
según aparece en el documental. “María Cristina de Borbón, 
con su marido, creó una sociedad instrumental en París para 
dedicarse a la trata", asegura en la película José Antonio Piqueras, 
catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad Jaume I.

El extramuro de Sevilla fue una zona fulgurante de encuentros 
de negros liberados o rechazados por edad o enfermedad al 
tener prohibida la estancia nocturna dentro de la ciudad. Fue ahí, 
donde un obispo, de forma excepcional, levantó a finales del 
siglo XIV un asilo para atenderlos. Surgió entonces una 
perseguida hermandad de negros que aún se mantiene en 
Sevilla, llamada ahora Los Negritos. “Es la hermandad de la 
Semana Santa más antigua de las que existen en la actualidad”, 
asegura Moreno, que ilustra también los fuertes vínculos de la 
entidad con Latinoamérica y cómo, por ejemplo, familiares de 
Antonio Machín han sido miembros de esta histórica hermandad, 
que tiene frente a su capilla una estatua del cantante.

Retrato de Juan de Pareja realizado por Velázquez en 1650.
Retrato de Juan de Pareja realizado por Velázquez en 1650.
Pero no solo en la música dejaron huella cultural. Los esclavos 
trabajaban en minas, en el campo, y muchos de ellos en la 
ciudad, en talleres de pintores donde aprendían de pigmentos 
y disolventes con sus dueños. El afroandaluz Juan de Pareja
esclavo de Velázquez y protagonista de uno de sus cuadros, 
llegó a ser un reconocido artista tras ser liberado por el pintor 
sevillano. “También tuvo esclavos Murillo, y muchos de ellos 
trabajaron en la iconografía barroca de la ciudad”, añade 
Rosales, que indica que esta población aparece muy poco 
representada visualmente “por la irrelevancia tan grande en 
la sociedad”. No obstante, quedan algunas obras como La 
cena de Emaús (La mulata), de Velázquez; Tres niños, de 
Murillo; o unos negros bailando ataviados con mantoncillos, 
flores en la cabeza y castañuelas en el cuadro Carro del aire
de Domingo Martínez (Sevilla 1688-1749), que testimonian 
ese pasado.

En literatura, además de hacerse presentes los personajes 
de negros en las comedias del siglo de oro, el protagonista 
fue un esclavo liberado conocido como Juan Latino que llegó 
Se casó con con una mujer blanca, según las investigaciones 
de la profesora de esta Universidad, Aurelia Martín, que 
lleva 20 años estudiando la esclavitud. "Fue el primer 
afroeuropeo que escribió en latín clásico", asegura Martín. 

sábado, 12 de marzo de 2016

Teyujagua paradoxa es el nombre de una nueva especie de reptil que vivió hace 250 millones de años en el sur de Brasil y que ha sido identificada gracias a un cráneo fósil, casi completo y bien conservado, encontrado en el Estado de Río Grande.

Al sur de Brasil

Descubrieron un nuevo reptil prehistórico

Lo llamaron Teyujagua que significa "lagarto feroz" en guaraní, inspirados en un animal de la mitología de su cultura. El reptil era un cuadrúpedo de metro y medio con dientes muy afilados en forma de sierra.

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Imagen del animal mitológico que inspiró el nombre del reptil prehistórico (Cortesía)
EL UNIVERSAL
viernes 11 de marzo de 2016  10:45 AM
Madrid.- Teyujagua paradoxa es el nombre de una nueva especie de reptil que vivió hace 250 millones de años en el sur de Brasil y que ha sido identificada gracias a un cráneo fósil, casi completo y bien conservado, encontrado en el Estado de Río Grande.

El fósil fue descubierto a comienzos de 2015 por un equipo de paleontólogos de la Universidad Federal de Pampa en una roca del Triásico (uno de los tres periodos geológicos de la Era Mosezoica) encontrada cerca de la ciudad brasileña de Sao Francisco de Assis, según publica hoy Scientific Reports, del grupo Nature.

Este descubrimiento, en el que colaboraron expertos de la Universidad Federal de Pampa (Brasil) y la de Birmingham (Reino Unido) "ayuda a aclarar la evolución inicial del grupo que dio lugar a los dinosaurios, pterosaurios (reptiles voladores), cocodrilos y pájaros", explica un comunicado.

Teyujagua es una palabra guaraní que significa "lagarto feroz" y hace referencia a una bestia mitológica llamado Teyú Yagúa, que se suele representar como un lagarto con cabeza de perro.

El Teyujagua era un cuadrúpedo, de aproximadamente 1,5 metros de longitud, con dientes curvados muy afilados y con forma de sierra, lo que indica que su dieta era carnívora, dijo Efe.

Las fosas nasales se situaban la parte superior del morro, una característica típica de algunos animales acuáticos o semiacuáticos, como los actuales cocodrilos. Su hábitat natural se cree que eran las márgenes de los ríos y lagos, donde cazaba anfibios y pequeños reptiles.

Se trata de un fósil muy diferentes a otros de la misma era, pues su anatomía está a medio camino entre los reptiles más primitivos y el grupo denominado archosauriformes, que incluye todos los dinosaurios y pterosaurios extinguidos, junto a los cocodrilos y pájaros actuales.

El descubrimiento de este fósil es importante porque el Teyujagua vivió después de la extinción masiva del Pérmico Triásico, ocurrida hace 252 millones de años, que acabó con el 90 % de las especies y que probablemente fue desencadena por unas erupciones volcánicas de gran intensidad ocurridas en la zona oriental de la actual Rusia.

El Teyujagua proporciona nuevo conocimientos sobre cómo se recuperaron y desarrollaron los ecosistemas terrestres después de esa extinción masiva.

En aquella época, los archosauriformes y sus parientes cercanos, como los Teyujaguas, fueron los animales dominantes de los ecosistemas terrestres y finalmente dieron lugar a los dinosaurios.

El doctor Felipe Pinheiro, de la Universidad Federal de Pampa dijo que el descubrimiento de esa nueva especie fue "realmente emocionante. Desde que vimos ese hermoso cráneo por primera vez sobre el terreno, todavía casi totalmente cubierto de piedra, supimos que teníamos algo extraordinario en las manos".

Una vez en el laboratorio, el fósil superó las expectativas de los expertos. "Presentaba una combinación de características nunca vistas antes, lo que indicaba la posición única del Teyujagua en el árbol evolutivo de un importante grupo de vertebrados".  

domingo, 7 de febrero de 2016

Los científicos creen que la historia de Atlántida es un mito. Pero otras desapariciones misteriosas tendrían su fondo de verdad.

Las verdaderas Atlántidas: las islas y ciudades que sí se tragó el mar

Platón utilizó datos de sus observaciones para hacer que su narración fuera más creíble | foto: BBC Mundo
Platón utilizó datos de sus observaciones para hacer que su narración fuera más creíble | foto: BBC Mundo
Los científicos creen que la historia de Atlántida es un mito. Pero otras desapariciones misteriosas tendrían su fondo de verdad.

En una noche de cataclismo, los dioses enviaron un batallón de incendios y terremotos tan intenso, que el reino utópico de la Atlántida se hundió profundamente en el océano, para no volver a ser encontrado jamás.
Así lo explica el célebre mito de Platón, que ha cautivado al mundo por más de 2.300 años.
Han sido muchos quienes desde entonces han planteado teorías sobre dónde quedaba exactamente la Atlántida: en el Mediterráneo, en la costa de España, o incluso debajo de la Antártida.
Una idea popular es que el mito de la Atlántida está asociado con el destino de Thera, que hoy en día es la isla griega de Santorini, la cual fue parcialmente destruida por una erupción volcánica hace unos 3.600 años.
Pero muchos de los científicos -si no la mayoría- piensan que nunca sabremos cuál era su ubicación real.
"Creo que no cabe duda de que la historia de la Atlántida es un mito", dice Patrick Nunn, un geólogo de la Universidad Sunshine Coast en Queensland, Australia.
Pero no se trata sólo de la leyenda de una ciudad hundida. Historias similares se cuentan en todo el mundo... y parece que algunas de ellas son reales.
Geomitología
Platón vivía en una parte volcánica y tectónicamente activa del mundo, donde los grandes terremotos y los tsunamis no eran habituales.
"Observó lo que estaba sucediendo y utilizó datos de esas observaciones para hacer que su narración sobre la Atlántida sonara más creíble", dice Nunn.
Una ilustración de la Atlántida
"Pero, en mi opinión, no hay manera de que podamos considerar la Atlántida como un lugar particular".
A pesar del escepticismo de Nunn sobre este reino nefasto, él mismo pertenece al creciente grupo de geólogos que ha comenzado a interesarse en mitos similares, y cree que algunos de ellos pueden aportar algo de luz sobre eventos geológicos antiguos.
En 1.966, la científica Dorothy Vitaliano acuñó un nombre para la disciplina: geomitología.
Se trata de la ciencia que "investiga para encontrar eventos geológicos reales que subyacen en los mitos o leyendas que les dieronorigen".
"Los mitos están ampliamente basados en eventos; se desencadenan en gran parte por un evento, o una combinación de eventos, que impactan de forma catastrófica en la sociedad", dice Bruce Masse, un arqueólogo medioambiental que coeditó un libro sobre el tema.
"Entonces, estos mitos proporcionan una ventana a través de la cual esos eventos pueden ser redescubiertos, rescatados e incluso fechados".
La inspección detallada de algunos estos "geomitos" ha revelado información valiosa; por ejemplo, la fecha de una reciente erupción del volcán Nabukelevu, en Fiji.
Y a los científicos no les faltan datos sobre mitos o eventos geológicos para analizar: las historias sobre volcanes y terremotos abundan, al igual que inundaciones catastróficas en tierras sumergidas bajo el mar.
Venganza de olas
Cuando Nunn escuchó la historia de otra isla perdida, Teonimanu, en las islas Salomón del Pacífico Sur, se sintió intrigado de inmediato.
Santorini
"Era tierra montañosa. No era una isla de arrecifes, hecha de arena, que pudiera desaparecer fácilmente", dice Nunn.
"Era una isla de proporciones considerables que desapareció".
La leyenda habla sobre el marido cornudo Roraimenu, cuya esposa Sauwete’au se fue a vivir con otro hombre a la isla de Teonimanu.
Un enfurecido Roraimenu compró una maldición de olas para vengarse y viajó a la isla de Teonimanu, con cuatro olas conectadas a la parte delantera de su canoa y cuatro a la parte trasera.
Una vez en tierra firme, plantó dos plantas de taro, guardó otra de ellas y se fue rápidamente de retiro a su propia isla, Ali’ite.
La maldición establecía que cuando las hojas brotaran en la planta, el ataque comenzaría.
Cuando llegó el día, Roraimenu observó desde la cima de una montaña cómo las ocho olas irrumpían en Teonimanu, una a una, hasta que se hundió para no volver a ser visto jamás.
Nunn interpreta la historia de las olas como una descripción de una cadena de tsunamis: muchos tsunamis consisten en una serie de olas.
Islas Salomón
"Pero, por supuesto, las olas no pueden hacer que las islas desaparezcan, particularmente islas que son firmes y volcánicas", explica Nunn.
De hecho, fue un maremoto lo que los geólogos creen que arrasó con la isla, la cual habría estado al borde del precipicio, en la pendiente submarina.
Una vez que los temblores sacudieron los cimientos, un gran deslizamiento de tierra arrastró Teonimanu bajo el mar, lo cual probablemente generó una cadena de tsunamis en el proceso.
Para quienes sobrevivieron, y vivieron para contarlo y volver a contarlo, la leyenda, las olas y la destrucción de la isla están inextricablemente relacionadas.
"Así que, en realidad, la isla se quedó bajo el nivel del mar o se hundió abruptamente, en el mismo momento en el que las olas se generaron", dice Nunn. "Para un observador desinformado, por supuesto, es lógico conectar ambos sucesos".
Mahabharata
Nunn se ha encontrado con mitos similares, pero los ha interpretado como descripciones de las poblaciones perdidas que habían vivido en las islas, y no como la pérdida literal de las propias islas.
De hecho, todavía hay cierto escepticismo científico sobre la capacidad de las islas enteras a deslizarse bajo el mar de la forma en la que cree Nunn que lo hizo Teonimanu.
Lord Krishna en la Ciudad Dorada
Pero el especialista argumenta que el volumen de materia en una isla como Teonimanu es todavía mucho menor que la cantidad que se mueve en grandes deslizamientos terrestres.
Es más, los estudios realizados sobre el fondo marino de la región revelaron que los restos sumergidos podrían ser la evidencia de la pérdida de un número de islas, con las islas más antiguas en la parte más baja de la pendiente.
"Esto me dejó claro que islas completas podrían desaparecer", dice Nunn.
No menos dramáticas son las historias antiguas de las ciudades costeras que se pierden entre las olas.
Algunas de ellas fueron descritas en antiguos textos sánscritos, incluida la del Mahabharata, un poema de 4.000 años de antigüedad que tiene el honor de ser el relato épico más largo de la narrativa universal.
El Mahabharata y otro texto sánscrito, el Ramayana, fueron escritos originalmente en hojas de palmera.
Un cuento del Mahabharata explica cómo Krishna, tras una batalla victoriosa, decidió abandonar la ciudad de Dwaraka por su morada celestial. Entonces, el mar Arábigo la absorbió.
Durante mucho tiempo no se creyó que fuera nada más que un reino mítico, pero una investigación arqueológica de 1963 descubrió Dwaraka intacta, bajo el mar, en la costa de Saurashtra, en la India.
¿Rematadas por tsunamis?
Paisaje helado
Historias similares existen sobre la ciudad de Poompuhar y las ruinas antiguas de la ciudad de Mahabalipura.
Ambas se sabe ahora también que existieron: las ruinas de Mahabalipuram "reaparecieron" tras el tsunami del Océano Índico en 2004.
"Cuando observamos estos lugares, todos ellos dicen lo mismo", asegura Nunn.
"Las grandes olas llegaron a la tierra y se llevaron por delante los lugares en los que vivía la gente".
Pero Nunn cree que los tsunamis por sí solos no explican el hundimiento y posterior abandono de dichas ciudades.
Cree, en cambio, que la elevación del nivel del mar por el ajuste posglacial fue tomando poco a poco las tierras costeras y los tsunamis simplemente remataron la tarea.
"Si el nivel del mar aumenta y tienes este tipo de olas extremas superpuestas por encima del nivel del mar, entonces claramente un día esas olas van a tener un efecto que no tendrían si el nivel del mar no estuviera aumentando", dice.
Explicación en Australia
Las leyendas sobre inundaciones menos glamurosas que ocurren a ritmo de tortuga son escasas y distantes entre sí.
"A los humanos nos gustan las historias de desastres; la adaptación a un cambio gradual no vende tan bien", dice Martin Bates, un geoarqueólogo de la Universidad Trinity Saint David de Gales, Reino Unido.
Esto es, a menos que seas un aborigen que vive en la costa australiana.
Hace unos 20.000 años, en la época más fría de la última edad de hielo, el nivel del mar rondaba los 120 metros por debajo de su nivel actual.
Aborígenes en Australia
Pero, a medida que las temperaturas se elevaron, enormes masas de hielo comenzaron a derretirse y a verter agua en los océanos del mundo.
Durante los siguientes 13.000 años el nivel del mar aumentó gradualmente hasta llegar a sus niveles actuales.
"Creemos que todos en Australia hablaban sobre esto porque habría sido una gran preocupación", dice Nicholas Reid, un lingüista de la Universidad de Nueva Inglaterra en Australia.
Las sociedades aborígenes probablemente existieron en Australia durante cerca de 65.000 años, aisladas hasta que llegó la colonización europea en 1788.
Australia fue, sin duda, un entorno difícil para vivir, y la supervivencia entre generaciones dependía de la información que se transmitía sobre la comida, el paisaje y el clima, de generación en generación.
Reid se asoció con Nunn, y entre los dos buscaron entre las historias sobre los aborígenes australianos leyendas que describieran la época en la que el nivel del mar era más bajo que en la actualidad, o más elevado.
Encontraron 21 de estas historias en diferentes lugares alrededor de la costa australiana, describiendo lugares que se habían sumergido, para nunca más volver a emerger.
En regiones de Australia donde la tierra de la costa tenía una topografía baja, incluso un pequeño aumento en el nivel del mar habría arrasado con varias porciones de tierra relativamente rápido.
Algunas de estas historias son descripciones pragmáticas de un tiempo en el que los niveles del mar eran más bajos, como los recuerdos de la pérdida de campos para caza de canguros por la Bahía Port Philip, cerca de Merlbourne.
Otras son más figurativas. En una de ellas, un personaje ancestral, Ngurunderi, persiguió a sus mujeres, que intentaron huir a la isla Canguro a pie.
En su ira, Ngurunderi hizo que los niveles del mar aumentaran , separando la isla del continente y convirtiendo a las mujeres en las rocas que ahora sobresalen del agua.
Mediante la conexión de cada historia con el evento geológico específico que describen, los investigadores creen que podrían ubicar en el tiempo algunos de los cuentos que tienen entre 7.000 y 10.000 años de antigüedad.
"Como científicos, miramos hacia atrás en el pasado y deducimos que esas cosas ocurrieron, pero no podemos probar que así fuera", dice Nunn.
"Pero si alguien dice, 'vi que cómo sucedió esto y esto fue lo que pasó', eso es increíble. Es la mejor corroboración que puedes obtener".