lunes, 15 de mayo de 2017

La historia de los dinosaurios se reescribe En 1888 se propuso dividir a estos desaparecidos animales en dos grupos: los que parten del ave y los del reptil


CORTESÍA
 Los huesos fósiles de estos extintos animales fueron conocidos desde la antigüedad, pero fue el paleontólogo inglés Richard Owen quien en 1842 los bautizó como dinosaurios
Por GDA EL COMERCIO | TOMÁS UNGER
14 DE MAYO DE 2017 01:08 AM
Entre los animales que han despertado mayor interés popular, hay un grupo que ya no existe, ni siquiera en los zoológicos: los dinosaurios. Estos siempre captaron nuestra imaginación. Los conocemos desde chicos gracias a libros, museos y películas. Recientemente han vuelto a cobrar vida gracias a los efectos especiales del cine. Fueron los animales terrestres más grandes que habitaron la Tierra; y había de todo tipo, desde pequeños y feroces bípedos, como el velocirraptor, hasta enormes herbívoros, como el brontosaurio.
Los huesos fósiles de estos extintos animales fueron conocidos desde la antigüedad, pero fue el paleontólogo inglés Richard Owen quien en 1842 los bautizó como dinosaurios. En griego, deinos es terrible o aterradoramente grande, y saurio es reptil. Terribles reptiles. Para entonces se habían encontrado suficientes huesos para reconstruir diversos ejemplares y clasificarlos por sus características estructurales. En 1879, Othniel Charles Marsh bautizó al brontosaurio (reptil trueno). Calculó que medía más de 22 metros y pesaba más de 15 toneladas.
En 1888 el paleontólogo inglés Harry Seeley sugirió dividir a estos animales en dos grandes grupos: los ornithischia (cadera de ave) y saurischia (cadera de reptil). A medida que se encontraron nuevas especies, se sugirieron otras divisiones, pero la clasificación de Seeley se mantuvo vigente. Mientras tanto, el progreso de los medios para fechar fósiles permitió establecer fechas.
Los dinosaurios aparecieron en el Triásico, hace 243 millones de años, prosperaron en el Jurásico (180-185 millones de años atrás) y se extinguieron al final del Cretáceo, (175-70 millones de años atrás), hace 66 millones de años cuando cayó el meteorito de Yucatán (México), lo que alteró drásticamente el clima y eliminó más de 75% de las especies que habitaban la tierra.
De los dinosaurios sobrevivió un solo clado (rama en el sistema de clasificación), que es el de las aves. Desde el picaflor de cinco centímetros hasta el avestruz de 2,75 metros, descienden de los terópodos (pies de fiera). Del ancestro de los dinosaurios, los asilisaurios, descienden las tortugas y los cocodrilos que viven hoy.
Plumas. Desde el descubrimiento de archeopteryx, que vivió en el Jurásico hace 150 millones de años, se sabe que las aves son descendientes de los dinosaurios. El archeopteryx, de 50 centímetros, encontrado en Alemania “que entonces era un archipiélago tropical” tenía plumas en sus anchas alas, con las que podía planear pero difícilmente volar.
Los paleontólogos dedujeron que ese era el inicio de la evolución de las plumas. Pero cuando los cambios políticos abrieron a China a la investigación científica, hubo grandes sorpresas. Se encontraron miles de fósiles, entre ellos decenas de nuevas especies de dinosaurios, algunos con más de 200 millones de años y con plumas. Los descubrimientos de China causaron una revolución en la paleontología, planteando nuevas teorías sobre el origen de los dinosaurios.
Como la evolución de las plumas comenzó 100 millones de años antes de la aparición de las primeras aves, resultó que su función era térmica, abrigar del frío. Al parecer tienen su origen en las escamas de los antiguos reptiles y recién tomaron la forma que permite el vuelo en los dinosaurios pequeños y medianos.
En la provincia Liaoning, en China, se encontró el fósil casi completo de un dinosaurio de 170 millones de años con plumas. Fue bautizado ?Anchiornis huxleyi?, en honor del paleontólogo Thomas Henry Huxley. Este ejemplar tenía cuatro patas largas y una larga cola, todas cubiertas de plumas, como parte de su cabeza con una cresta, cuello y torso.
Sin embargo, en diversas partes del cuerpo tenía aún escamas y no volaba ni planeaba. Era un animal pequeño de unos cuarenta centímetros y de una envergadura de 50 centímetros de sus patas delanteras extendidas como alas, que probablemente servían para dar largos saltos. Era un predador carnívoro.
El nuevo orden
Los descubrimientos de China obligaron a una revisión total de los conocimientos sobre dinosaurios. Así como se descubrió que las plumas se originaron de las escamas para abrigar a los dinosaurios ante los cambios climáticos, se tuvo que revisar toda la clasificación. Se sabía que hace 200 millones de años, en el Triásico, los primeros animales voladores fueron los pterosaurios, sin una pluma, que desaparecieron junto con los demás dinosaurios hace 66 millones de años.
La clasificación, de acuerdo con las características comunes, confirmó la división de Harry Seeley hace más de 100 años en ornithischia y saurischia. Ahora M. G. Baron, de la Universidad de Cambridge, ha comparado 457 características anatómicas de las más de 1.000 especies de dinosaurios identificadas y ha añadido una nueva rama: ornithoscelida (del griego ornito, que significa ave, y celida, que significa extremidad o costilla).
A medida que aparecen nuevos dinosaurios nos damos cuenta de su evolución. Hoy tenemos más de 10.000 especies de aves “que son dinosaurios” volando o corriendo por el mundo, son el grupo más numeroso de vertebrados después de los peces. Si tomamos en cuenta que los dinosaurios comenzaron a andar en dos pies y usar las manos hace más de 200 millones de años, cabe especular cómo evolucionarían en los siguientes 76 millones de años.
Los velocirraptores eran inteligentes y aparentemente cazadores eficientes, bípedos con manos como los humanos. Pero los dinosaurios se acabaron y solo quedan las aves. Curiosamente entre ellas, a pesar de tener un cerebro pequeño, tenemos cuervos sorprendentemente inteligentes. Entre tanto, los paleontólogos están revisando todo lo que saben sobre dinosaurios y dicen que lo que han descubierto y la clasificación que han construido “no quiere decir que es la correcta, pero es lo mejor que podemos hacer con los datos que tenemos hasta el momento”, y se seguirán encontrando fósiles que darán sorpresas.


viernes, 12 de mayo de 2017

CREACIÓN DE LAS RAZAS HUMANAS

CREACIÓN DE LAS RAZAS HUMANAS

La raza humana, lleva en su ADN matriz, un equilibrio de diversos códigos genéticos. En esencia, este código posee los mismos elementos en cada raza, la diferencia se logra, en la forma en que ciertos rasgos predominan en unas y disminuyen en otras. Mismos elementos, cantidades diferentes, misma esencia. Esta compleja estructura de ADN, ha tenido el propósito de fortalecer la raza humana para ayudar, a su sobrevivencia durante su estancia en el planeta Tierra.
La raza humana fue representada a través de 4 colores primarios: negro, rojo, blanco y amarillo. Posteriormente, los matices y la integración total, se daría mezclando todos los colores y esto crearía, de manera natural, nuevas características raciales.
Características de las razas
La raza negra: Manifiestan la fuerza física, fuerza vital y sexualidad superior. Su función en el planeta ha sido la de darnos fuerza y resistencia física, fuerza procreadora e instinto de supervivencia. De manera inicial, habitarían los lugares cálidos y áridos del planeta, como África. Representan el elemento tierra.
La raza roja: Manifiestan el don del amor incondicional. Han aportado compasión y empatía y han a anclar el corazón sagrado en los demás, también nos han mostrado como intercambiar esa energía con los demás seres que habitan el planeta. La raza roja habitaría en los Andes, las Montañas Rocosas, los Himalayas tibetanos y son los esquimales, los peruanos, mayas y los nativos de América. Representan el elemento agua.
La raza amarilla: Maestros de la comunicación basada en la lógica y maestros de la tecnología, verdaderos arquetipos del hemisferio cerebral izquierdo. Su presencia nos aporta la habilidad de razonar y comunicarnos con nuestro intelecto superior. De manera inicial, habitarían en las poblaciones asiáticas. Representan el elemento aire.
La raza blanca (Aria): Manifiesta la voluntad y el deseo de destacar y dominar como especie, rechazan la limitación y se crece con los retos. Ellos nos aportan la voluntad y el empuje para lograr las cosas y rebelarnos ante las adversidades. Habitan los lugares fríos y templados de la Tierra. Representan el elemento fuego.
Todo ser humano, porta en su ADN, en diferentes niveles, la información esencial de cada raza. La presencia de cada una de las razas, ayuda al equilibrio del planeta, a nivel vibracional/energético, transmiten sus cualidades, pero también, a través de la mezcla de las razas, esta codificación modifica, creando diversas combinaciones, formas de expresión y manifestación en todos los seres humanos.
Las diferencias, aportan equilibrio al planeta.
Extraído del curso: "Cruzando el Portal"

sábado, 18 de febrero de 2017

Falleció la antropóloga Daría Hernández, compañera y amiga de la Dra. Henriqueta Peñalver...Paz a sus restos

Las tradiciones venezolanas perdieron a su tenaz investigadora

Falleció la antropóloga Daría Hernández

El deceso ocurrió en la ciudad de Houston, Estados Unidos. Fue autora de numerosos textos sobre artes y tradiciones venezolanas publicados en libros, catálogos y revistas especializados.

  • SERENELLA ROSAS F.
  • El Universal 13 de febrero de 2017
  • Las tradiciones venezolanas perdieron, este 11 de febrero, a una de sus más destacadas y acuciosas investigadoras, la antropóloga Daría Hernández Sáez.

    Desde los fabricantes cumaneses de tabaco hasta las tejedoras de chinchorros, pasando por los instrumentos musicales, la cestería, las fiestas, las gastronomías, todas fueron manifestaciones culturales que recibieron su atención, hasta el último aliento. Estuvo al frente de instituciones como el Museo Nacional de Folklore, el Centro para las Culturas Populares y Tradicionales, el Centro Interamericano de Etnomusicología y Folklore; y fue directora, por Venezuela, del Programa del Instituto Andino de Artesanías y Artes Populares.
    Falleció en la ciudad de Houston, Estados Unidos. Fue autora de numerosos textos sobre artes y tradiciones venezolanas publicados en libros, catálogos y revistas especializados; también incursionó en la elaboración de guiones audiovisuales, promoción de discos y grupos musicales.
    Muchos de los trabajos publicados son en coautoría con la también antropólogo Cecilia Fuentes, con quien formó uno de los equipos de investigación  que más frutos ha dado sobre las artes populares venezolanas. Fuentes afirma que siempre admiró su talento científico y conceptual. Destaca su capacidad de trabajo y la búsqueda de la excelencia en todo lo que hacía, “su excelente humor, su respeto y su lealtad para las personas que estuvimos siempre cercanos a su corazón”.
    De su periplo por el país da fe el fotógrafo Nelson Garrido, quien afirma que cuando se sepa de su fallecimiento “el país se va a estremecer”. Tenemos ahijados en muchos pueblos, agrega con candor. De ese país objeto de estudio, que disfrutó recorriendo con la dupla Fuentes/Hernández, quedó el registro de las tradiciones populares, plasmado en innumerables publicaciones entre las que destaca el “Calendario de Fiestas Tradicionales”, editado por Fundación Bigott. “Me considero su alumno, de hecho dicto un taller de fotografía antropológica inspirado en ellas.”
    Para los estudiosos de la gastronomía son de obligada consulta Fogones y Cocinas Tradicionales de Venezuela y  Dulcería Criolla, publicaciones agotadas. Pero el 2017 que la despide tiene una agenda sobre frutales, que editó Fundación Bigott y que aún puede conseguirse.
  • Fue una de nuestras más importantes investigadoras en el campo de la cultura tradicional. Su dedicación y profesionalismo fueron encomiables. Recorrió el país múltiples veces y conoció todos sus rincones. Su geografía era amplia, porque también abarcaba la de las almas. No hay cultor, artesano o músico que no la conociera y respetara. La extrañaremos siempre porque fue un modelo de ser venezolana en una versión integral, dice el escritor Antonio López Ortega, ex director de la Fundación Bigott.

sábado, 26 de noviembre de 2016

Una comisión de la UNESCO adoptó a fines de octubre una decisión que deplora "las excavaciones ilegales de Israel en la Ciudad Vieja de Jerusalén", citando en particular la "Explanada de las Mezquitas" y omitiendo así la otra denominación, hebraica, de "Monte del Templo", el lugar más sagrado del judaísmo. Un reportaje de Beatriz Lecumberri.

Reacciones en Jerusalén tras polémica resolución de la UNESCO





Reacciones en Jerusalén tras polémica resolución de la UNESCO

Jerusalén.REUTERS/Eliana Aponte/File Photo

Es mediodía en Jerusalén. Por la bulliciosa Puerta de Damasco, entrada a la parte árabe de la ciudad vieja, desfilan musulmanes que acuden a la plegaria del mediodía en la mezquita Al-Aqsa, judíos que se dirigen al Muro de las Lamentaciones, comerciantes y turistas.
Estamos en la parte este o palestina de la ciudad, ocupada por Israel desde 1967. Este lugar es a menudo escenario de tensiones y violencia. Desde un café, Ali Yiddah observa impasible el frenesí que le rodea. Nos cuenta su vida, su lucha contra la ocupación, sus 17 años en la cárcel por haber colocado una bomba a finales de los 60 en el corazón de Jerusalén.
Asegura que ha perdido su dignidad y su fe pero se dice dispuesto a defender la mezquita Al-Aqsa por todos los medios: “La mezquita Al-Aqsa para mí no es un símbolo religioso, sino un símbolo nacional. Por eso cualquier ataque contra este lugar es un problema nacional y hay que luchar para impedirlo”.Asegura que ha perdido su dignidad y su fe pero se dice dispuesto a defender la mezquita Al-Aqsa por todos los medios: “La mezquita Al-Aqsa para mí no es un símbolo religioso, sino un símbolo nacional. Por eso cualquier ataque contra este lugar es un problema nacional y hay que luchar para impedirlo”.
Pocos en Jerusalén no han oído hablar de la última resolución de la UNESCO relativa al patrimonio cultural y religioso de Jerusalén oriental, donde se ignora la vinculación de la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén con el judaísmo y la organización se refiere al lugar únicamente por su nombre en árabe. Al pie de la Explanada se encuentra el Muro de las Lamentaciones venerado por los judíos como el último vestigio del templo de Jerusalén y el lugar donde se reconstruirá el tercer templo. Los judíos llaman a este lugar, mezquitas incluidas, el Monte del Templo. La resolución de la UNESCO ha indignado al gobierno de Israel y a los israelíes.
Benjamin Ben Yamin acude prácticamente a diario al Muro de las Lamentaciones. Para él la UNESCO olvida que los judíos son el único pueblo con legitimidad sobre estos lugares santos: “El pueblo judío existe físicamente desde hace 4.000 años y esta resolución no va a molestarnos. Nos molesta porque hay gente muy perdida que se equivoca totalmente y cree estar en lo cierto. En última instancia, yo diría que tenemos que rezar por ellos. Imagínese usted que se va de vacaciones, vuelve y su casa está ocupada. ¿Qué haría? ¿La compartiría con el ocupante? No. Nosotros hemos sido expulsados mil veces, la última hace 2.000 años. Volvimos porque está en las escrituras que teníamos que volver y que esta tierra pertenece al pueblo de Israel y a nadie más”.
La calle que lleva desde la Puerta de Damasco hacia la Explanada de las Mezquitas y hacia el Muro de las Lamentaciones se divide en dos. El bullicio ha quedado atrás. A la derecha se llega al muro, a la izquierda, se entra al complejo que alberga la mezquita Al-Aqsa. La policía israelí controla los accesos.
Sólo los musulmanes tienen derecho a pasar. Si ha habido un ataque contra Israel, el acceso está restringido también para ellos. Los no musulmanes sólo pueden entrar al recinto a determinadas horas y por una sola puerta. En virtud del statu quo en vigor, sólo el culto musulmán está permitido en la Explanada pero hay extremistas judíos que entran en el lugar e intentan rezar antes de ser inmediatamente expulsados.
Mohammad, un comerciante palestino, estima que la resolución de la UNESCO no cambiará en absoluto la tensión diaria que se respira en esta parte de la ciudad: “Agradezco a la UNESCO y a las personas que apoyan a los palestinos. No es que lo diga yo sino que mi Corán dice que Al-Aqsa pertenece a los musulmanes. La UNESCO sabe esto, Europa lo sabe. La pregunta es por qué no lo dijeron antes”.
Alí Yiddah muestra el mismo escepticismo ante la polémica resolución: “Honestamente, no creo en esas instituciones internacionales como la ONU o la UNESCO. Creo que todas las resoluciones son por regla general una porquería. Pero los israelíes no pueden soportar que una institución internacional tome una decisión que no les convenga. Ellos intentan erigirse en víctimas todo el tiempo. Cuando una resolución no va en la línea que ellos quieren, simplemente te acusan de ser antisemita”.
El ambiente en el Muro de las Lamentaciones es festivo este mediodía. Miri, estudiante de Derecho, termina de rezar y se retira del muro caminando hacia atrás, sin dar la espalda en ningún momento al lugar sagrado. Su rostro se crispa cuando mencionamos la resolución de la UNESCO y no logra oculta su enfado: “Creo que los palestinos controlan la UNESCO y la gente no ve nuestro sufrimiento, sólo el palestino. No ven lo que nos hacen a nosotros. Cualquier país sufriría si estuviera en nuestro lugar. Creo que este lugar es mío. Cada uno puede ver lo que desea ver, pero esto nos pertenece, pertenece a los judíos”.
Tras la aprobación de la resolución, el gobierno de Benjamin Netanyahu decidió cortar su cooperación con la UNESCO y retiró a su embajador ante la organización.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Tiene el poder el que maneje bien los simbolos y el chavismo, con sus excelentes asesores hicieron lo que les dio la gana con los simbolos basicos de la Venezuela anterior a ellos...El 20 de noviembre de 1817 el Libertador Simón Bolívar ordena por decreto la incorporación de una octava estrella en el pabellón nacional de Venezuela, que representaba a la recién liberada Provincia de Guayana, amplio territorio conformado por los actuales estados Amazonas, Bolívar y Delta Amacuro.

Conozca el origen del decreto que estableció la octava estrella para la Bandera Nacional

Bandera de Venezuela
Bandera de Venezuela
La nueva bandera con ocho estrellas sustituyó a la denominada “Bandera del Gobierno Federal“

El 20 de noviembre de 1817 el Libertador Simón Bolívar ordena por decreto la incorporación de una octava estrella en el pabellón nacional de Venezuela, que representaba a la recién liberada Provincia de Guayana, amplio territorio conformado por los actuales estados Amazonas, Bolívar y Delta Amacuro.
Con esta medida, el Libertador reconoció el gran valor que esta región del país tuvo en el impulso a la gesta independentista y la desmoralización irrefrenable del ejército realista.
La nueva bandera con ocho estrellas sustituyó a la denominada “Bandera del Gobierno Federal“, aprobada el 12 de marzo de 1817 por Simón Bolívar y los líderes republicanos en Pampatar, donde se habían instalado tras lanzar desde Haití la Expedición de los Cayos para reconquistar la independencia del país tras una breve derrota sufrida a manos de los realistas.
En Pampatar se aprobó una bandera que solo tenía 7 estrellas en reconocimiento de las siete “Provincias Unidas” que firmaron el Acta de Independencia, como son las provincias de Margarita, Cumaná, Barcelona, Barinas, Mérida, Trujillo y Caracas.
Sin embargo, pocas semanas antes, el 11 de abril de 1817, la provincia de Guayana había sido liberada gracias a la victoria del curazoleño Manuel Carlos Piar ante las fuerzas españolas encabezadas por el Brigadier Miguel de la Torre, en la Batalla de San Félix, escenificada en el Cerro El Gallo, en el Este de Ciudad Guayana.
El 20 de noviembre de ese mismo año, por decreto del Libertador, se sumó con orgullo la Provincia de Guayana al pabellón patrio a través de una octava estrella.
Sin embargo, este último decreto de Simón Bolívar solo tuvo efecto por 4 años, pues quedó derogado por la Ley del 4 de octubre de 1821, dictada por el Congreso de Cúcuta, en momentos en que Venezuela pasó a ser parte de la Gran Colombia, junto a la Nueva Granada, Ecuador y Perú. Tras la desintegración de la Gran Colombia, la bandera de Venezuela regresó con solo 7 estrellas y por casi dos siglos no hubo la voluntad política de los caudillos militares y dirigentes oligarcas del país para respetar la voluntad del Libertador Simón Bolívar.
En el año 2006 que el presidente fallecido Hugo Chávez incorporó nuevamente la Octava Estrella en el Pabellón Nacional. Durante la guerra de independencia, la Provincia de Guayana fue el mayor proveedor de ganado, alimentos, caballos y pertrechos al Ejército Libertador, lo que le otorga un papel especial en el éxito de la liberación de Suramérica ante uno de los imperios más poderosos del planeta en ese momento.
En esta misma región, específicamente en la actual Ciudad Bolívar, se realizó el Congreso de Angostura de 1819, donde Bolívar dio el discurso en el que sentó las bases políticas de lo que sería la futura Gran Colombia y que hoy en día siguen marcando el rumbo a seguir por los pueblos de Latinoamérica.

sábado, 15 de octubre de 2016

EL PANDEMONIUM El gestito de la banderita Cristian Campos @crpandemonium Tomado de El Español 12.10.2016


A veces me pregunto qué sería de los columnistas, en qué siniestro y pestilente estercolero del periodismo acabaríamos retozando, si no fuera por la inestimable ayuda de los ayuntamientos del cambio. Los de la nueva izquierda, la pachamama y el gestito. 
Ayer tuve donde escoger. Por un lado (opción uno) el Ayuntamiento de Barcelona me invitó por carta a delatar a aquellos de mis vecinos que hayan cometido el crimen de ganarse la vida alquilando su piso a turistas. Por el otro (opción dos) el Ayuntamiento de Madrid colgó una bandera indígena de un balcón random para conmemorar el 12 de octubre. Después de un fogoso debate conmigo mismo, opté por la opción 2.
Primera sospecha. ¿Desde cuándo los indígenas de la América precolombina tenían banderas? Investigo un rato (tampoco se vayan a creer que mucho) yalehop. Las banderas como emblemas de comunidades sociales o políticas amplias fueron llevadas a América por los conquistadores europeos. De hecho, la etimología de la palabra bandera es germana (bind). En definitiva: las banderas indígenas son europeas. La primera en la frente. 
Segunda sospecha. Esa bandera tan colorida, tan alegre, tan positiva, tan en línea con las características y la estética que en Occidente asociamos con el colorido, la alegría y el positivismo, ¿no será un invento moderno? Bingo de nuevo. La supuesta bandera aimara, la whipala, la de los cuadros de colores, fue inventada en 1945, durante el Primer Congreso Indigenista Boliviano. 
Yo les explico la historia. 
En ese congreso, el especialista Hugo Lanza Ordóñez lanzó la peregrina teoría de que la palabra aimara whipala, que procede de las palabras whipai(una expresión de júbilo) y lapks-lapks (la onomatopeya del viento), significa triunfo ventoso. Y de triunfo ventoso a bandera sólo hay un paso. Un paso beodo, pero paso al fin y al cabo. Y de acuerdo a la tesis del señor Lanza, si los aimara tenían una palabra para bandera debía de ser porque tenían banderas. El público aplaudió enfervorizado tamaña muestra de genio. 
Problema: no existe prueba documental alguna de que los aimara tuvieran nada parecido a una bandera. Solución: inventarse una a toda prisa. Primera propuesta: utilizar un trapo blanco. La idea fue desechada por aburrida. Segunda propuesta: vayamos a una imprenta y decidámoslo allí (en 1945 los diseñadores gráficos eran los mismos operarios que le daban a la manivela de las imprentas). 
En eso que llegan el señor Lanza y otro erudito del indigenismo a la imprenta y se ponen a discutir por los colores que mejor simbolizan la bondad intrínseca de la genética aimara. Y como no se ponen de acuerdo, el impresor les propone utilizar un logo parecido al que él mismo había diseñado hacía sólo unas semanas para la champancola, una bebida gaseosa que se elaboraba en la ciudad de La Paz. Misteriosamente, Lanza y el otro erudito aceptan.
Así que el trapo de colores que ayer colgaba de la Junta de Distrito Centro era una bandera de origen europeo que imita el logo de una bebida gaseosa producida por, atentos, unos emprendedores italianos emigrados a La Paz, los señores Salvietti y Bruzzone. Más europeo invasor que eso, ni el mismísimo Hernán Cortés degollando indígenas con las muelas. 
Lo que les digo. Si la nueva izquierda no existiera los columnistas tendríamos que inventárnosla. 

La huella cultural de los negros esclavos en España es indeleble

La huella cultural de los negros esclavos en España es indeleble

Sevilla 1 OCT 2016 - 23:24 CEST

Negros bailando en Sevilla en un fragmento del cuadro 'Carro 
del aire', pintado por Diego Martínez hacia 1748. PACO PUENTES
Rostros negros con una letra 
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s
​' 
 herrada en una mejilla y la figura de 
un clavo en la otra, la marca indeleble en jeroglífico de esclavos. 
Subidos en los escalones de la catedral de Sevilla eran vendidos 
a gritos al mejor postor para realizar las labores más duras impuestas 
por la nobleza, los mercaderes y el clero, que compraba a las 
mujeres como concubinas. España fue un centro esclavista desde 
el siglo XIV hasta principios del XIX. Africanos del oeste y del interior 
eran trasladados por miles en barcos que zarpaban desde el golfo 
de Guinea hasta Cádiz y Sevilla, dos ciudades en las que los negros 
llegaron a alcanzar en algunas épocas el 10% de la población, si 
es que la esclavitud podía incluirse en ese concepto.

Fotograma del documental 'Gurumbé' con la imagen de la bailaora Yinka Graves.
Fotograma del documental 'Gurumbé' con la imagen de la bailaora 
Yinka Graves.

El documental titulado Gurumbé, canciones de tu memoria negra, 
dirigido por Miguel Ángel Rosales, rescata ahora toda aquella 
historia y la influencia que los africanos ejercieron en la cultura 
de esta parte andaluza. "La forma de llamar a la tierra pisando el 
suelo del flamenco viene de África. Pero no solo eso, también 
las maneras de hacer las fiestas, los ritmos, los gestos", apunta 
Rosales. Toda la herencia cultural de aquellos esclavos se recoge 
en esta película, que se estrenará en España en la Seminci de 
Valladolid en tres semanas. Aparecen en el filme imágenes de 
senegaleses descalzos danzando sobre la arena Atlántica, 
chocando las manos contra las piernas, cogiéndose de las faldas 
al ritmo de la piel del tambor en escenas que se asemejan 
indubitablemente a las de una señora bailando en un tablao de 
Jerez o al enérgico zapateado flamenco de la bailaora Yinka 
Graves.

Consecuencias del presente
“Fueron parte de la cultura porque los forzamos a estar aquí. 
Hubo esclavitud, colonización y ahora emigración. Hay que romper 
esa barrera de separación entre África y el sur de Europa que se 
ha creado sin entender que tenemos valores e historia compartida”, 
reflexiona Miguel Rosales, director del documentalGurumbé, 
canciones de tu memoria negra, con la intención de que el público 
sienta en el presente, en el ámbito político y cultural, las herencias 
y consecuencias de la esclavitud negra en España.

La película, de Intermedia Producciones y filmada en España, 
Portugal, México y Senegal, ya ha sido seleccionada para el Festival 
Film África de Londres, la Mostra Internacional de Cinema de São 
Paulo, el Festival de Cine Kunta-Kinte en Medellín y la Barcelona 
Planet Film Festival, entre otros.

No hay gran huella en los libros de texto españoles sobre la 
presencia negra en España y Portugal en estos siglos, cuando 
la península abasteció de esclavos al resto de Europa y 
posteriormente se enriqueció con su mercadeo en los países 
de Latinoamérica. "Esto es parte de la historia silenciada. No 
el resultado de una casualidad sino de un ocultamiento intencionado 
por el estigma que supone ser el centro esclavista más 
importante del mundo", considera Isidoro Moreno,  catedrático 
de Antropología Social de la Universidad de Sevilla.

Es una historia callada, que oculta las vidas cotidianas de hombres 
y mujeres anónimos que encontraron fundamentalmente en la 
música, los cantes y los bailes la mejor forma de resistir a la 
opresión de sus amos, el consuelo a la soledad, y que dejaron la 
impronta de sus ritmos en las bulerías, las alegrías o los tanguillos 
del flamenco. "No somos el resultado de las tres culturas. Somos 
cinco culturas junto a la gitana y la negroafricana y es importante 
recuperar esa memoria histórica", apunta Moreno, que cuenta 
que a Sevilla se le denominó el tablero de ajedrez por aquella 

'Tres niños' (1670), de Bartolomé Murillo.
'Tres niños' (1670), de Bartolomé Murillo.
Pero sus ritmos fueron más lejos. “La manera de hacer los 
contratiempos y las síncopas vino con ellos. Tuvieron una 
influencia importantísima en el barroco europeo, y fue una 
de las grandes revoluciones de la historia de la música”, 
declara en el documental Fahmi Alqhai, reconocido 
violagambista 
y director del Festival de Música Antigua de Sevilla. Luego, 
cuando Cristóbal Colón abrió las rutas con América, esos 
esclavos pasaron los ritmos de África a Andalucía y de allí a 
Latinoamérica, una región clave para el enriquecimiento de los 
españoles mediante la esclavitud, que generó fondos blanqueados 
con inversión en la industria textil o la construcción del ensanche 
urbano de Barcelona y el madrileño barrio de Salamanca, 
según aparece en el documental. “María Cristina de Borbón, 
con su marido, creó una sociedad instrumental en París para 
dedicarse a la trata", asegura en la película José Antonio Piqueras, 
catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad Jaume I.

El extramuro de Sevilla fue una zona fulgurante de encuentros 
de negros liberados o rechazados por edad o enfermedad al 
tener prohibida la estancia nocturna dentro de la ciudad. Fue ahí, 
donde un obispo, de forma excepcional, levantó a finales del 
siglo XIV un asilo para atenderlos. Surgió entonces una 
perseguida hermandad de negros que aún se mantiene en 
Sevilla, llamada ahora Los Negritos. “Es la hermandad de la 
Semana Santa más antigua de las que existen en la actualidad”, 
asegura Moreno, que ilustra también los fuertes vínculos de la 
entidad con Latinoamérica y cómo, por ejemplo, familiares de 
Antonio Machín han sido miembros de esta histórica hermandad, 
que tiene frente a su capilla una estatua del cantante.

Retrato de Juan de Pareja realizado por Velázquez en 1650.
Retrato de Juan de Pareja realizado por Velázquez en 1650.
Pero no solo en la música dejaron huella cultural. Los esclavos 
trabajaban en minas, en el campo, y muchos de ellos en la 
ciudad, en talleres de pintores donde aprendían de pigmentos 
y disolventes con sus dueños. El afroandaluz Juan de Pareja
esclavo de Velázquez y protagonista de uno de sus cuadros, 
llegó a ser un reconocido artista tras ser liberado por el pintor 
sevillano. “También tuvo esclavos Murillo, y muchos de ellos 
trabajaron en la iconografía barroca de la ciudad”, añade 
Rosales, que indica que esta población aparece muy poco 
representada visualmente “por la irrelevancia tan grande en 
la sociedad”. No obstante, quedan algunas obras como La 
cena de Emaús (La mulata), de Velázquez; Tres niños, de 
Murillo; o unos negros bailando ataviados con mantoncillos, 
flores en la cabeza y castañuelas en el cuadro Carro del aire
de Domingo Martínez (Sevilla 1688-1749), que testimonian 
ese pasado.

En literatura, además de hacerse presentes los personajes 
de negros en las comedias del siglo de oro, el protagonista 
fue un esclavo liberado conocido como Juan Latino que llegó 
Se casó con con una mujer blanca, según las investigaciones 
de la profesora de esta Universidad, Aurelia Martín, que 
lleva 20 años estudiando la esclavitud. "Fue el primer 
afroeuropeo que escribió en latín clásico", asegura Martín.