viernes, 5 de septiembre de 2014

En el estado Táchira existe un lugar llamado La Quinta que ha atrapado la atención de paleontólogos nacionales e internacionales. En él se han encontrado restos fósiles de dinosaurios con una antigüedad de más de 200 millones de años.Un dinosaurio con nombre venezolano "Laquintasaura venezuelae" tenía un comportamiento "sociable".

Un dinosaurio con nombre venezolano

"Laquintasaura venezuelae" tenía un comportamiento "sociable".

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Una imagen ilustra cómo era "Laquintasaura venezuelae" CORTESÍA
DANIEL GONZÁLEZ CAPPA |  EL UNIVERSAL
jueves 4 de septiembre de 2014  07:46 AM
En el estado Táchira existe un lugar llamado La Quinta que ha atrapado la atención de paleontólogos nacionales e internacionales. En él se han encontrado restos fósiles de dinosaurios con una antigüedad de más de 200 millones de años.

Una de las primeras evidencias científicas de los hallazgos encontrados en este lugar data del año 1992: Un estudio divulgado por la publicación científicaComptes rendus de l'Académie des sciences titulado Découverte de vertébrés fossils dans la Formation de La Quinta, Jurassique du Vénézuela Occidental (lo que en español significaría algo así como Descubrimiento de vértebras fósiles del Jurásico en la formación de La Quinta del occidente venezolano) ya hablaba del descubrimiento de vértebras de dinosaurios en esta locación.

Desde entonces han sido divulgadas varias investigaciones sobre estos restos. Un grupo de científicos, liderado por Paul Barrett (del Museo de Historia Natural del Reino Unido), publicó en 2008 un estudio en la revista Paläontologische Zeitschrift titulado Dinosaur remains from the La Quinta Formation (Lower or Middle Jurassic) of the Venezuelan Andes (Restos de dinosaurios del Jurásico temprano o medio en la formación La Quinta en los Andes venezolanos) donde ofrece detalles de estos restos y de otro dinosaurio del género Lesothosaurus,encontrado en África -este continente estaba unido a América hace millones de años-.

No fue sino hasta hace poco que científicos le dieron continuidad a la historia y publicaron un estudio con la clasificación de un nuevo dinosaurio.

Un dinosaurio sociable 

El pasado 6 de agosto, la revista científica Proceedings of the Royal Society B.publicó otro estudio firmado también por Barrett en conjunto con Richard Butler, Roland Mundil, Torsten Scheyer, Randall Irmis y Marcelo Sánchez-Villagra, este último de la Universidad de Zurich, Suiza.

Sánchez Villagra ya había publicado un libro titulado Venezuela paleontológica, con la colaboración de 24 autores y un paleoartista.

En el estudio publicado se detallan las características de los restos de un dinosaurio cuyo nombre hace referencia al lugar donde fueron hallados:Laquintasaura venezuelae.

Lo primero que destaca el estudio es que este reptil caminaba sobre sus patas traseras y que pertenece al grupo de dinosaurios ornitisquios o "cadera de ave", que incluye a otras especies como el Stegosaurus o el Iguanodon

Los análisis de los huesos indican que tenía un metro de largo y 25 centímetros de altura, un tamaño equivalente al de un perro pequeño.

Aunque los científicos aseguran que este dinosaurio era herbívoro, poseía pequeños dientes, por lo que se cree que también se alimentaba de algunos insectos.

Pero hay algo más que destacan los paleontólogos: hay evidencias que indican que Laquintasaura v. era un dinosaurio sociable. De hecho, una publicación en la página del Museo de Historia Natural del Reino Unido indica que se trata del primer dinosaurio hallado en el norte de América del Sur con comportamiento "social", algo de lo que se tenía escasa evidencia para ese período.

"Siempre es emocionante descubrir una nueva especie de dinosaurio, pero hay muchas novedades sorprendentes con Laquintasaura", explica Barrett. "Es fascinante e inesperado ver que vivían en manadas, algo de lo que tenemos poca evidencia en dinosaurios de esta época".

Según el estudio, la medición de la radioactividad de pequeños cristales en la roca de La Quinta evidencia una antigüedad de 201 millones de años; pero además, estos análisis pueden precisar la edad de Laquintasaura v. a principios de la década del Jurásico, muy cercano a un evento de extinción masiva y que marcó el límite entre los períodos Triásico y Jurásico.

"Laquintasaura v. demuestra inequívocamente que, al menos localmente, los ornitisquios fueron relativamente abundantes después de un evento de extinción. Muestra que los dinosaurios se recuperaron rápidamente", dice el equipo, citado por Royal Society.

"La historia de los dinosaurios de aves de caderas es todavía muy irregular (...). Esta especie juega un papel fundamental en la comprensión de la evolución, no solo de este grupo sino de los dinosaurios en general", dice Sánchez-Villagra.

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