lunes, 3 de junio de 2013

Como educadora compartí con la Doctora Peñalver su preocupación por organizar exposiciones que pedagógicamente transmitieran la esencia de la venezonalidad desde sus raíces al pueblo que visitaba los Museos y asistía a las exposiciones montadas por los Departamentos Pedagógicos que siempre estuvieron presentes en los organigramas de los Institutos de Antropología e Historia de Aragua y Carabobo...Lograr que la identidad cultural venezolana desde sus raíces ancestrales fuera presentada de una forma clara y nada complicada...

PARADIGMAS EDUCATIVOS: VIEJOS Y NUEVOS PARADIGMAS


Dayne González Rangel
unabari @gmail.com
RESUMEN
El propósito del presente artículo, es presentar un análisis sobre los Paradigmas Educativos de la Modernidad y Postmodernidad, así como la caracterización de los paradigmas desde los enfoques cuantitativos y cualitativos. Igualmente, se presenta la relación con los viejos y nuevos paradigmas, considerando que actualmente, ambos paradigmas influyen de una u otra manera en el proceso de enseñanza – aprendizaje, y tienen relevantes implicaciones en la forma de construir y aplicar las reformas educativas, en la práctica escolar diaria.
Descriptores: Paradigmas Educativos, Modelos Educativos, Modernidad, Postmodernidad, Viejos y Nuevos Paradigmas
INTRODUCCIÓN
Con el pasar de los años, la escuela se ha visto involucrada en una serie de cambios pedagógicos, sociales, políticos, culturales y administrativas que han reorientado la actividad formadora de docentes, estudiantes y padres de familia. Si bien, se entiende que las debilidades de la escuela van desde el autoritarismo, el centralismo y la idea de que su principal función es transmitir conocimientos, preguntas y respuestas correctas, más que asegurar la comprensión y aplicación o uso activo del conocimiento, también es cierto que discretamente ha crecido de modo desmedido una tendencia de los educadores a sobrevalorar el fenómeno del aprendizaje, y ello ha provocado una serie de problemáticas, tanto en la actualización de los recursos docentes, como en la metodología didáctica a implementar en las aulas escolares.
En este sentido, a lo largo del proceso educativo, han surgido diferentes concepciones pedagógicas enmarcadas e influenciadas por un determinado paradigma, que buscan lograr el objetivo de formar. Es así, como vemos corrientes educativas con una orientación de corte positivista, en la cual el fenómeno educativo se visualiza como proceso estrictamente conductivo, desde esta óptica el conocimiento ya está dado, por consiguiente no permite la problematización, negando la intervención del aprendiz en la construcción del mismo. A su vez se sustenta en la memorización como método de aprendizaje; en el existe una estricta división de los roles docentes y educandos, el docente se convierte en la figura poseedora de conocimiento como un ente pasivo.
Ahora bien, con la pretensión de rediseñar las prácticas pedagógicas y la naturaleza del proceso enseñanza - aprendizaje, se han fortalecido enérgicamente varias tendencias contemporáneas del área pedagógica. Estas son consideradas por Contreras (1996) como: "Los campos, corrientes o discursos que expresan, a nuestro entender, líneas de fuerza en el pensamiento y/o en la práctica educativa.
Estas corrientes constituyen los discursos actuales, aquí y ahora, sobre el problema de la formación del hombre, objeto central de la acción pedagógica, que según Flórez (1994), "Los paradigmas educativos no han tenido un desarrollo sencillo, de hecho su tránsito entre los actores educativos ha sido en cierto sentido tortuoso por las posturas polares siempre presentes en el campo pedagógico”.
Por una parte, se encuentran las instituciones escolares, que siguen observando hacia el pasado y que se erigen como defensoras de las tradiciones, con una manera segura y aceptada de hacer las cosas, y por otra, surgen precisamente estas corrientes innovadoras en diversos campos, direcciones y visiones, no obstante las prácticas y la investigación educativa no necesariamente avanzan a la par.
Así, el Viejo paradigma, se estable un sistema de investigación cerrado, mecanicista y racional, basado en La Ley de Causa y Efecto. Donde la ciencia natural, creía ser objetiva e independiente del observador humano y del proceso del conocer, determinando la metáfora del conocimiento como un sistema de pensamiento, leyes y principios fundamentales, entre otras; influyendo en el proceso educativo.
Por su parte, en el Nuevo Paradigma, se considera necesario, incorporar explícitamente a la epistemología, la comprensión del proceso del conocimiento, en la descripción de los fenómenos naturales; y concibe la verdad como una red de relaciones, donde las descripciones forman también una red de relaciones transversales, que representan los fenómenos observados. Igualmente, en el nuevo paradigma, se renuncia a la idea de que la física ofrece el modelo básico para todas las demás ciencias y entrega los elementos para la descripción científica. Establece un sistema de investigación abierto, que permite el intercambio de energía e información.
Actualmente, ambos paradigmas influyen de una u otra manera en el proceso de enseñanza – aprendizaje, y tienen relevantes implicaciones en la forma de construir y aplicar las reformas educativas, en la práctica escolar diaria. Así se tiene, que hoy el trabajo del educador, es más de guía, orientador, consejero y amigo, que busca la información y la verdad, aumentando así la participación del estudiante.
Ahora bien, respecto a las principales corrientes pedagógicas contemporáneas, el paradigma de la “escuela Nueva, fue un movimiento pedagógico heterogéneo iniciado a finales del siglo XIX. Se constituye en una verdadera corriente pedagógica, en una propuesta educativa de nuevo perfil. En la opinión de Ferriere (1982), los pedagogos de la escuela nueva fueron poseídos por un ardiente deseo de paz y volvieron a ver en la educación el medio más idóneo para fomentar la comprensión entre los hombres y entre las naciones, la solidaridad humana. De esta manera, la nueva educación tendría que ser capaz de formar a los individuos para la paz, la comprensión y la solidaridad.
Respecto a la pedagogía liberadora, parte de una mirada dialéctica de la cultura, según la cuál, ésta no solo contiene una forma de dominación, sino además las bases para que los oprimidos puedan interpretar la realidad y transformarla según sus propios intereses. Los fundamentos de su propuesta pedagógica se basan en que el proceso educativo ha de estar centrado en el entorno de los alumnos. El contexto histórico en donde se desarrolla esta corriente pedagógica contemporánea esta matizado por las ideas nuevas y revolucionarias que surgen en América Latina en los años sesentas, además utiliza elementos de la dialéctica marxista que le permiten el uso de un patrón de visión y comprensión de la historia. No obstante, su enfoque también se nutre de otras corrientes filosóficas, como la fenomenología, el existencialismo, y el hegelianismo.
Por otra parte, el paradigma del “Enfoque cognitivo”, como corriente pedagógica contemporánea pueden situarse en los trabajos de Jean Piaget quién consideraba que el conocimiento era una interpretación activa de los datos de la experiencia por medio de unas estructuras o esquemas previos, considerando estas estructuras no como algo fijo e invariable, sino como algo que evolucionaba a partir de las funciones básicas de la asimilación y la acomodación. Las implicaciones educativas del cognitivismo se reflejan en el aula escolar, en la solución de problemas, en los procesos de metacognición y en el pensamiento creativo, en cuanto a los estilos y dimensiones de aprendizaje,
En cuanto al paradigma del “Enfoque constructivista”, es ofrecida como un nuevo paradigma educativo. La idea subyacente de manera muy sintética, es que, ahora, el estudiante no es visto como un ente pasivo sino, al contrario, como un ente activo, responsable de su propio aprendizaje, el cual él debe construir por si mismo. De acuerdo a las ideas constructivistas, en educación todo aprendizaje debe empezar en ideas a priori. No importa cuán equivocadas o cuán correctas estas intuiciones de los alumnos sean. Las ideas a priori son el material que el maestro necesita para crear más conocimiento.
En el paradigma de “La teoría sociohistórica”, el conocimiento y el aprendizaje están localizados en los encuentros sociales que incansablemente enriquecen, atemorizan, oprimen y liberan nuestra existencia. Respecto a la corriente pedagógica sociocultural es importante establecer que la preocupación social de Vygotsky, se originó en el pensamiento de Marx quien vigorosamente defendió la idea de que la ideología de una sociedad está moldeada en las actividades sociales (en particular sociales y productivas) en que el individuo participa, no dentro de su cerebro exclusivamente, “a través de otros llegamos a ser nosotros mismos”, Vygotsky, (1978).
 Respecto al paradigma cuantitativo, tiene apego a la tradicionalidad de la Ciencia y utilización de la neutralidad valorativa como criterio de objetividad, por lo que el conocimiento está fundamentado en los hechos, prestando poca atención a la subjetividad de los individuos, está enraizado filosóficamente en el positivismo. El propósito básico del Paradigma Cuantitativo en la investigación Socio – Educativa, consiste en realizar mediciones y predicciones exactas del comportamiento regular de grupos Sociales. Según Cruz (1996) ," En el Paradigma Cuantitativo, el sujeto de la investigación es un ser capaz de despojarse de sus sentimientos, emociones, subjetividad, de tal forma que podemos estudiar el objeto, la Realidad Social y Humana "desde afuera".
Por su parte, en el Paradigma Cualitativo, los hechos sociales se diferencian de los hechos de las ciencias físicas por considerar las creencias y las opiniones de quienes participan. El investigador cualitativo estudia a las personas en el contexto de su presente y de su pasado. Esta perspectiva de investigación enfatiza sobre lo interior, es decir lo válido o que proviene de adentro del sujeto. El objeto de la investigación de este paradigma es la construcción de teorías prácticas, configurados desde la misma praxis y constituida por reglas y no por leyes. (Identificación de las reglas que subyacen, siguen y gobiernan los fenómenos sociales). Insiste en la relevancia del fenómeno, frente al rigor (validez interna) del enfoque racionalista.
En otro orden de idea, cada paradigma a lo largo de la historia ha estructurado un discurso con la pretensión de legitimarse, tal fue el caso del paradigma de la modernidad y del paradigma de la postmodernidad. De esta forma, si bien el concepto modernidad, es aceptado por la comunidad científica como un cambio epocal que deslinda la denominada era moderna, caracterizada por la autorreflexión, Eagleton (1997), considera que gracias a este proceso mental, un individuo no sólo es capaz de transformar el conocimiento, sino a la sociedad, donde se habla de un hombre humanista, progresista, urbano, e individualista, por lo tanto se evidencia que impulsa un desarrollo integral del individuo
Para García (2001), por ejemplo postmodernidad es una exacerbación de la modernidad y la califica como “modernidad radicalizada o alta modernidad”, donde la educación ha ido evolucionando en especial por la inserción de las nuevas tecnologías, de la que coadyuvan en el proceso de enseñanza aprendizaje activo, en el cual el maestro deja de ser una persona que solo imparte el conocimiento, para convertirse en personas cada vez más y mejor capacitadas y competitivas, a la par que los cambios tecnológicos exigen.
BIBLIOGRAFIA
Contreras, J. et al. (1996). ¿Existen hoy Tendencias Educativas?. Revista Cuadernos de Pedagogía, 253. 8-11.
CRUZ José. Cómo romper paradigmas y provocar el cambio. Edit. Orión, Col. Siglo XXI, 2ª. Edición, México, 1996, p. 22, 154 p.p., citado por ALANÍS A., en: ¿Qué son y cómo funcionan los equipos de trabajo?, publicado en Contexto Educativo. Revista digital de Educación y Nuevas Tecnologías, Capital Federal, (Buenos Aires) Argentina.
Eagleton, Terry. (1997). Las ilusiones del posmodernismo. Paidos. Buenos Aires, Argentina
Ferriere, A. (1982) La escuela activa. Barcelona, España: Herder.
Flórez, R. (1999). Evaluación Pedagógica y CogniciónBogotá, Colombia: McGraw-Hill Interamericana.
García Canclini, Néstor. (2001). Consumidores Y ciudadanos: Conflictos multiculturales de la Globalización, Grijalbo, México.
Vygotsky, L. (1980). Pensamiento y Lenguaje. Buenos Aires, Argentina: Lantaro

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